Los gobernadores de la región Caribe hicieron un llamado urgente al Gobierno nacional para que implemente mecanismos de financiamiento que permitan garantizar la estabilidad operativa de las empresas Air-e y Afinia, ante el riesgo de una crisis eléctrica en el norte del país.
En un comunicado conjunto, junto a los comités intergremiales y las cámaras de comercio, los mandatarios advirtieron que la falta de inversión, los problemas financieros de las empresas prestadoras del servicio y las deficiencias en la infraestructura ponen en peligro el suministro de energía.
“De no tomarse las medidas necesarias, podría haber un faltante de oferta eléctrica para el año 2028, lo que representaría un grave riesgo para la estabilidad energética y el desarrollo del país”, advirtieron en la misiva.
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es la difícil situación financiera de Afinia, empresa que presta servicio en los departamentos de Bolívar, Córdoba, Sucre y Cesar.
Los gobernadores alertaron que la compañía enfrenta serias dificultades económicas que amenazan su capacidad de operación y mantenimiento de la red eléctrica, poniendo en riesgo el servicio para más de 1,8 millones de usuarios.
“La falta de acciones urgentes podría llevar a una crisis sin precedentes en la prestación del servicio eléctrico en estas zonas”, subrayaron.
El documento también hace referencia a la intervención de Air-e por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD), asegurando que los subsidios actuales no son suficientes para garantizar la continuidad del servicio en Atlántico, Magdalena y La Guajira, donde la empresa atiende a más de 1,3 millones de usuarios.
Los mandatarios enfatizaron que la red eléctrica del Caribe ha sufrido un rezago histórico y que solo con acciones decididas y una financiación adecuada se podrá asegurar una administración eficiente del servicio.
Los gobernadores reiteraron la necesidad de que el Gobierno Nacional actúe de inmediato para evitar una crisis energética en la región.
“El Caribe colombiano no puede seguir padeciendo por la falta de inversión en su infraestructura eléctrica. Urge una solución estructural que garantice el suministro a futuro y evite un apagón que afectaría el desarrollo económico y social de millones de ciudadanos”, concluyeron.









