El Carnaval del Atlántico no solo explora lo originario, lo patrimonial de la música, la danza y las tradiciones que hacen visible los hacedores y artesanos; también celebra las historias de vida de 4 mujeres vibrantes que se convirtieron en embajadoras de unas fiestas que resumen todo ese caudal de narrativas pluriétnicas de los municipios que gritan al unísono ‘Donde todo comenzó’.
Hoy exaltamos la labor de las embajadoras del Carnaval del Atlántico, mujeres que con su presencia, compromiso, talento y amor por la tradición y la cultura han ayudado a promover esta fiesta que late en el corazón de todos los atlanticenses.
LA PRIMERA EMBAJADORA CULTURAL
María Alejandra Borrás hizo historia al convertirse en la primera embajadora del Carnaval del Atlántico. Su coronación marcó un antes y un después en la identidad cultural de nuestro departamento.
“Ser la primera significó para mí un gran paso en mi vida artística y un sueño realizado. Desde muy pequeña he sido amante del carnaval y qué bonita oportunidad me dio Dios y la Gobernación del Atlántico de poder ser esa primera reina encargada de mostrar y enaltecer toda la riqueza cultural que tiene el departamento del Atlántico”, mencionó.
Su reinado no solo fue una celebración de belleza y arte, sino una muestra del compromiso con las raíces folclóricas que alimentan este carnaval y abrió ese espacio para que se conocieran aún más las danzas originarias que se amplifican en el Carnaval de Barranquilla.
“Le demostré al mundo que la embajadora del Carnaval del Atlántico podía hacer presencia y traer todas esas manifestaciones culturales y todo ese gran show que teníamos preparado para otros públicos”, expresó.

María Alejandra es comunicadora social, presentadora de televisión y una apasionada bailarina. Actualmente continúa vinculada al mundo cultural y artístico, manteniendo viva la conexión con la danza, la tradición y las comunidades que conforman el Carnaval.
“Actualmente me encuentro trabajando con el futuro de nuestro carnaval, con el futuro de nuestra cultura, con niñas que sueñan en algún momento ser reinas y embajadoras de las fiestas y qué bonito poder ser ese ejemplo para ellas e inculcarles el amor por nuestro carnaval y nuestras tradiciones”, comentó.
Mary Borrás se consagró como esa primera reina de la cultura del Atlántico que quedó en el corazón de una comunidad que aún la recuerda por su talento, amor y pasión por las carnestolendas.
“¡AQUÍ LLEGUÉ!”: CAROLINA SUÁREZ
Desde el proceso de selección de la embajadora del Carnaval 2019, una de las dos representantes del municipio de Soledad fue Carolina Suárez, quien con tambor en mano pegó un grito que retumbó en el piso 12 de la Gobernación para decir: ¡Aquí estoy y esto es para mí!
Y así fue, Carolina llevó en alto la esencia del Carnaval de los municipios, que no compite con nada, solo aporta sus valores originarios a plataformas tan importantes como el Carnaval de Barranquilla.
Su papel de portavoz de la preservación cultural, de gestora de tradiciones y ejemplo viviente del legado de esta fiesta lo cumplió a cabalidad.
“Fue un año que nos permitió a mí, a mi familia y a mi equipo de trabajo conectar con todo lo que el departamento tiene para ofrecer. Fue la oportunidad perfecta para reconectar con las raíces del departamento y que, a través de mi rol, pudieran tener el reconocimiento que se necesita en las diferentes fiestas de los municipios”, mencionó.
“Conexión”, así define Carolina Suárez su carnaval, en el que en medio de coronas y vestidos se unió a la gente, a las manifestaciones culturales y artísticas y a la ruta de la tradición, fortaleciendo su amor y dedicación por esta fiesta.
“El Carnaval del Atlántico es único porque resalta la cultura de los municipios. Como embajadora sigues esa ruta de la tradición, vas a cada municipio, lo vives, sabes por qué se hace y disfrutas de cada uno de los hacedores culturales”, manifestó.
Carolina siempre será recordada por ser una embajadora de sonrisa amplia, de una gracia inagotable que avivaba todos los espacios en los que estuvo presente. Ella dijo: Aquí estoy, y ahí está esa mujer que estudió Ingeniería Industrial y Comunicación Social y, entre sus distintos roles, se ha desempeñado como coordinadora de Comunicaciones de entidades como Miss Universe Colombia.
RECESO
El nombramiento de nuevas embajadoras tuvo su receso durante los años 2020 y 2023, y con el regreso de Eduardo Verano a la Gobernación del Atlántico se reactivó el surgimiento de la figura emblemática de la embajadora de las fiestas.
TRIBUTO A LA CULTURA
Desde Santo Tomás llegó Natalia Muñoz Granados, embajadora del Carnaval del Atlántico 2024, quien simbolizó la fusión perfecta entre tradición y modernidad. En su reinado llevó la riqueza cultural del Atlántico más allá de los límites locales, destacando el valor del patrimonio inmaterial que nutre las danzas y ritmos del departamento del Atlántico.
“Haber portado un gran legado de nuestro departamento ha significado mucho para mi vida. Ser la embajadora de la cultura me enseñó muchos valores, además de transmitir el legado de la esencia de nuestras danzas patrimoniales en cada rincón de nuestro departamento”, señaló.
Su reinado estuvo marcado por su alegría y carisma, que le permitieron llegar al corazón de todos los atlanticenses. Su trasegar en estos asuntos no fue nada nuevo: esta comunicadora social y periodista con una especialización en Desarrollo Social fue reina infantil del Carnaval de Santo Tomás en 2014 y reina central del Carnaval de Santo Tomás en 2023, año en el que resultó ganadora del Reinado Intermunicipal del Atlántico que se celebra en su municipio.
“Sigo contribuyendo cada vez que puedo en seguir fortaleciendo este legado, porque una vez embajadora, toda la vida seré esa vocera de la cultura del Atlántico”, dijo.
Natalia invita a creer en la identidad y en los sueños: “Crean en ustedes, en su talento, en sus sueños, en su identidad, porque los sueños sí se cumplen cuando se trabajan con amor, con disciplina y con constancia. Pero jamás olviden de dónde vienen, eso los impulsará a llegar más lejos”, finalizó.
Hoy Natalia hace parte del equipo de Comunicaciones de la Gobernación del Atlántico.
EMBAJADORA CON CAUSA SOCIAL
Desde Campo de la Cruz, Gimel Morales, embajadora del Carnaval del Atlántico 2025, en su rol como gestora cultural y docente de danza, ha sido un símbolo de cómo el Carnaval puede ser un motor para la salvaguarda del patrimonio cultural del Atlántico.
“Fue una experiencia inexplicable, los gestores culturales nos dimos cuenta de que no estábamos detrás de bambalinas en el Carnaval del Atlántico, se nos dio esta oportunidad de mostrar que no solo éramos protagonistas del carnaval tras bambalinas, sino que también le damos vida al carnaval con nuestros grupos, con nuestras cumbiambas y fundaciones como protagonistas, por eso abraz con tanto amor esta oportunidad”, mencionó.
Su dedicación y arduo trabajo por el carnaval, por su natal Campo de la Cruz, permitieron visibilizar manifestaciones que han llegado del río Magdalena y que han enriquecido el carnaval con danzas como el Son de Pajaritos, los Diablos Espejos, entre otras.
Con ella se reafirma el lema del Carnaval del Atlántico ‘Donde todo comenzó’, porque convierte el arte en un puente entre comunidades, fiestas locales y manifestaciones de identidad territorial.
“Fue ese espacio que nos dio a mostrar muchas manifestaciones culturales. Del espacio del río Magdalena y del Canal del Dique llegaron y entraron muchas manifestaciones del carnaval. Nos abrió esas puertas para poder mostrar que del sur del departamento fue donde todo comenzó”, finalizó.
LEGADO LATENTE
Estas cuatro mujeres representan diferentes facetas del espíritu carnavalero: la pasión por la danza, la voz de la cultura, la responsabilidad social y el amor por la tradición. Su paso por el Carnaval del Atlántico trascendió coronas y escenarios; sembró semillas de identidad, compromiso y respeto por nuestras raíces culturales.
Hoy continúan impulsando con orgullo y amor una fiesta que es historia, memoria, familia y patrimonio vivo del pueblo atlanticense.









