El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, advirtió que las cárceles de Barranquilla no cuentan con las condiciones de seguridad ni la capacidad necesaria para recibir a los cabecillas de las bandas criminales Los Pepes y Los Costeños, actualmente recluidos en penales de máxima seguridad del país.
Aunque el Ministerio de Justicia frenó de manera temporal el traslado de estos delincuentes a la capital del Atlántico, Verano insistió en que una decisión de este tipo, sin una planeación adecuada, podría desencadenar enfrentamientos internos y agravar la crisis carcelaria.
De acuerdo con cifras del Inpec, la Penitenciaría El Bosque —uno de los centros donde serían trasladados— alberga cerca de 1.800 privados de la libertad, pese a que su capacidad es de 1.200 cupos, incluso con los nuevos pabellones, lo que representa un hacinamiento cercano al 50 %. Además, el penal no reúne las condiciones de una cárcel de máxima seguridad, a diferencia de Cómbita o La Picota, donde actualmente permanecen recluidos alias ‘Castor’ y ‘el Negro Ober’.
El mandatario departamental reiteró que un traslado masivo de cabecillas y miembros de estas estructuras criminales podría colapsar el sistema penitenciario local, generando choques entre organizaciones rivales al interior de los centros de reclusión.
Finalmente, Verano subrayó la necesidad de un diálogo previo con el Gobierno Nacional, para conocer con claridad cuál sería la propuesta dirigida a estas organizaciones criminales y evitar que una medida improvisada termine aumentando los riesgos de violencia y desorden en las cárceles de Barranquilla.









