La empresa Air-e Intervenida continúa su ofensiva contra el hurto de energía en la región Caribe, con brigadas especializadas que actúan en Atlántico, Magdalena y La Guajira. En Barranquilla, se detectaron cuatro nuevos casos de defraudación de energía en establecimientos comerciales, entre ellos bares, restaurantes y peluquerías.
El primer caso involucra un almacén de ropa en el barrio Santo Domingo de Guzmán, donde el medidor tenía el display dañado. En el mismo sector, un bar/estadero operaba con un servicio directo, sin medidor. Otros hallazgos incluyeron un restaurante en Los Andes con medidor manipulado y una peluquería en Caribe Verde conectada por fuera del sistema de medida.
No solo Barranquilla está en la mira: en el Magdalena, se reportaron casos en Santa Marta, Fundación y Ciénaga. Entre ellos, una licorera en Santa Marta, una cacharrería en Fundación y un colegio en Ciénaga con medidor quemado, lo que permitía evadir el pago de la energía. Además, un gimnasio y una vivienda en Ciénaga fueron detectados con líneas directas fuera del sistema.
En La Guajira, se encontraron irregularidades en Villanueva, donde un billar y una fábrica operaban con conexiones directas a transformadores, y una vivienda en el barrio Centro contaba con un servicio sin medidor.
Air-e Intervenida advierte que estas acciones de control seguirán reforzándose, con el objetivo de proteger el servicio y garantizar el pago justo de la energía eléctrica en la región.









