- La iniciativa hace parte del convenio entre el Distrito y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el marco del Plan Maestro de Recuperación Integral del humedal.
- La estrategia que viene liderando el alcalde Alejandro Char busca reducir el impacto de los residuos sólidos flotantes y fortalecer el monitoreo ambiental del ecosistema.
En el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín se instalaron retenedores flotantes como una estrategia piloto para interceptar residuos sólidos que circulan por el cuerpo de agua, evitando que lleguen a zonas sensibles del manglar, un ecosistema clave para la biodiversidad y la regulación ambiental del territorio, como parte de las acciones concretas que viene liderando el alcalde Alejandro Char para avanzar en la conservación de este importante cuerpo de agua.
La implementación de estos dispositivos tiene como objetivo mitigar el impacto de los residuos sólidos flotantes, mejorar el control ambiental y aportar a la protección del manglar, uno de los ecosistemas estratégicos de Barranquilla.
Monitoreo y gestión de residuos en la ciénaga
La instalación de los retenedores se adelanta en el marco las acciones contemplada en el Plan de Desarrollo 2024-2027 para el cuidado de los ecosistemas y del medioambiente bajo del proyecto “Implementación de una estrategia para la captura, gestión y aprovechamiento de residuos sólidos de la ciénaga de Mallorquín, en beneficio de la biodiversidad y la salud del ecosistema manglar”, ejecutado en alianza con la Universidad Simón Bolívar.
Los dispositivos están diseñados para capturar residuos flotantes y facilitar su posterior recolección, clasificación y análisis. Fueron fabricados en fibra de vidrio con mano de obra local, promoviendo la participación del territorio en el desarrollo de soluciones ambientales.
De manera complementaria, se desarrolla un proceso de monitoreo e investigación que permitirá identificar el tipo y la cantidad de residuos capturados, así como evaluar su posible aprovechamiento o disposición final. Este seguimiento, realizado por el Centro de Investigación en Biodiversidad y Cambio Climático ADAPTIA, de la Universidad Simón Bolívar, servirá como insumo para ajustar la estrategia y analizar su posible implementación en otros puntos críticos de la ciénaga de Mallorquín.
Gracias a la firma del convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se elaboró el Plan de Recuperación Ambiental de la Ciénaga de Mallorquín, el cual incluyó una evaluación integral del estado del ecosistema y la definición de acciones prioritarias para su conservación y restauración, en el marco del Plan Maestro para la Recuperación Integral del humedal que adelanta el Distrito.
Como resultado de este proceso, se identificó 20 proyectos organizados en 6 líneas estratégicas, orientadas a mejorar las condiciones ambientales del entorno y apoyar la toma de decisiones en materia de conservación. La instalación de los retenedores flotantes se enmarca en la Línea Estratégica de Conservación y Restauración de Ecosistemas Estratégicos, específicamente en las acciones de manejo y monitoreo de residuos que afectan el manglar.














