Una voz de alerta lanzó el concejal Andrés Ballesteros ante la compleja situación económica que atraviesan cientos de comerciantes en sectores estratégicos de la ciudad. Según el cabildante, la falta de dinámica comercial en zonas recientemente intervenidas está generando pérdidas significativas y descontento entre los vendedores.
El drama de los vendedores de banano
Uno de los puntos más críticos señalados por Ballesteros se vive en Barranquillita. Los comerciantes de banano, tras ser reubicados, denuncian que el nuevo espacio no cumple con las condiciones mínimas para su actividad.
Baja afluencia: La ubicación actual ha alejado a los compradores habituales.
Impacto económico: Las pérdidas afectan tanto las ventas al por mayor como al detal, poniendo en riesgo el sustento de numerosas familias.
Gran Bazar: expectativas sin cumplir
Sobre el proyecto del Gran Bazar, el concejal manifestó que el espacio no ha logrado el dinamismo esperado. Los comerciantes reasentados aseguran que sus ingresos actuales son inferiores a los que percibían en sus antiguos puntos de venta estacionarios, lo que ha generado una creciente inconformidad.
Propuestas para reactivar el sector
Ante este panorama, el concejal Ballesteros presentó una hoja de ruta a la administración distrital:
Designación de un articulador: Propone que el Distrito nombre a un coordinador que actúe como puente directo entre los comerciantes y la alcaldía.
Estrategias de mercadeo: Implementar acciones conjuntas para atraer nuevamente al público a estos centros de comercio.
Llamado a la ciudadanía: Invitó a los barranquilleros a respaldar el mercado local, resaltando que en Barranquillita y Gran Bazar se encuentran productos frescos y a precios competitivos.
“Es necesario que la administración no solo entregue obras físicas, sino que garantice que los comerciantes puedan ser rentables en sus nuevos espacios”, enfatizó el cabildante.









