- El alcalde Alejandro Char viene liderando estrategias ambientales con las que se han recuperado diferentes espacios de la ciudad, a través de la limpieza y siembra de árboles para el disfrute de la comunidad.
- Además, junto a la ciudadanía se realiza la pedagogía sobre la correcta separación y disposición de residuos sólidos.
- El Carnaval de Barranquilla se ha convertido en un espacio para la educación y recolección.
A propósito del Día Mundial de la Educación Ambiental, la Alcaldía de Barranquilla impulsa la educación ambiental como un eje fundamental para fortalecer el cuidado, la conservación y la sostenibilidad de los parques, zonas verdes y espacios públicos de la ciudad.
El alcalde Alejandro Char viene liderando múltiples estrategias que están enfocadas a proyectos sostenibles ambientalmente y que dejen una huella verde en la ciudad para que disfruten los barranquilleros y las futuras generaciones.

“Barranquilla viene haciendo grandes esfuerzos por avanzar en esa reconciliación con el medioambiente. Iniciamos una apuesta verde con la siembra de árboles en distintos barrios porque era una necesidad en las comunidades y con las condiciones climáticas de nuestra ciudad. Con los parques, además de espacios recreativos, venimos generando espacio verde de calidad para el disfrute de los vecinos. En la actualidad seguimos generando acciones para mejorar espacio público; pero, aún mejor, reducir las emisiones de CO2 y la contaminación en los barrios. Sabemos de la importancia que el tema ambiental tiene para la sociedad y que es un trabajo que será fundamental para futuras generaciones”, expresó el alcalde.
Una de estas líneas estratégicas está marcada a través de acciones pedagógicas desarrolladas en distintos territorios de la ciudad, con las cuales se promueve una mayor conciencia ciudadana frente al respeto por el entorno natural, el cuidado del arbolado urbano y la apropiación responsable de los espacios públicos intervenidos, garantizando su preservación a largo plazo.
Estas estrategias acompañan los procesos de resiembra y mantenimiento, con lo cual se busca consolidar una cultura ciudadana basada en la corresponsabilidad y el cuidado colectivo. En este proceso, Siembra+ integra componentes técnicos, educativos y comunitarios que convierten cada intervención en una oportunidad de aprendizaje ambiental.
Espacios como la estación de Transmetro Joe Arroyo, el parque La Solución, el parque Los Trupillos, la rotonda de la calle 17, el parque Espejo, la rotonda de la calle 98, el Malecón de Rebolo, el parque La Unión, el paso San Camilo, las huertas urbanas de Lipaya, La Paz y Villas de San Pablo, el mercado de granos y el parque La Pradera se consolidan como escenarios de aprendizaje, participación ciudadana y apropiación responsable del espacio público.
La recuperación de parques y zonas verdes no solo mejora el entorno urbano, sino que también impacta positivamente la calidad de vida de las comunidades, fortalece el tejido social y promueve hábitos sostenibles desde el territorio.
Recuperación de puntos críticos
El alcalde Alejandro Char le ha apostado a fortalecer el urbanismo táctico en los barrios, con la intervención de puntos críticos que durante años fueron utilizados para la disposición inadecuada de residuos y que hoy comienzan a resignificarse como espacios verdes para la comunidad.
Sectores reconocidos como Bomberos, La Unión, Siape, La Floresta, Simón Bolívar y Los Andes evidencian cómo, a través de la educación ambiental y el trabajo con las comunidades, estos lugares se transforman en entornos más limpios, seguros
Para lograrlo han sido indispensables las jornadas pedagógicas y el compromiso de la ciudadanía, que cada sábado, en diferentes sectores de la ciudad, hace recuperaciones integrales bajo la asesoría distrital.
“El mayor logro de ‘Barranquilla Limpia y Linda’ es lograr que la educación ambiental sea práctica. Solo con las jornadas en puntos críticos hemos disminuido la huella de carbono al dejar de emitir 42,368 toneladas de CO2 equivalentes anuales”, explicó Dina Luz Pardo, jefe de la Oficina de Servicios Públicos.
Carnaval sostenible
Asimismo, durante el Carnaval de Barranquilla 2026, 290 recicladores de oficio pertenecientes a 19 asociaciones han encabezado la educación ambiental con la iniciativa ‘Carnaval Sostenible’.
Gracias al apoyo de la Cámara de Comercio de Barranquilla y empresas como Litoplas, Polyrec, Cempre y Visión Circular de la ANDI, los recicladores acompañan cada evento para enseñar a la ciudadanía la correcta disposición de residuos y recolectarlos en tiempo real.
Como resultado, durante el primer fin de semana de pre-Carnaval se recolectaron 1.3 toneladas de material aprovechable y en la segunda la cifra superó los 900 kilogramos.
La Alcaldía de Barranquilla reafirma su compromiso con una ciudad que educa, protege sus espacios públicos y avanza hacia un modelo de desarrollo sostenible con la participación activa de la ciudadanía.
Barranquilla sigue construyendo una ciudad más verde, consciente y comprometida con su entorno, donde la educación ambiental deja de ser un discurso y se convierte en acción, transformación y futuro para toda la ciudadanía.
Educación ambiental desde el aula
A través de la Secretaría de Educación Distrital, reafirma su compromiso con la formación de estudiantes conscientes, responsables y activos en la protección del medioambiente, impulsando acciones pedagógicas que se gestan desde el aula de clases. Este proceso inicia desde los primeros grados, mediante cuentos, lecturas y actividades lúdicas que despiertan la sensibilidad ambiental, y se fortalece en la educación media con programas transversales que promueven el pensamiento crítico, la investigación escolar y el compromiso permanente con el cuidado del entorno. Desde las instituciones educativas oficiales, los estudiantes lideran y participan en Proyectos Ambientales Escolares (PRAE), articulados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que permiten integrar los aprendizajes académicos con acciones concretas para la sostenibilidad.
Estas iniciativas pedagógicas se proyectan más allá del salón de clases e impactan a las familias y comunidades, consolidando entornos educativos comprometidos con el cuidado ambiental. Programas como Barranquilla, Limpia y Linda han contribuido al mejoramiento de entornos escolares que presentaban mal manejo de residuos, mientras que iniciativas como Mi colegio Limpio fortalecen la corresponsabilidad a través de talleres, jornadas pedagógicas y salidas educativas que fomentan el manejo adecuado de residuos, el ahorro del agua y la recuperación de espacios escolares. Asimismo, estrategias como Guardianes del Medio Ambiente y Comunidad ViBaq, presentes en varias instituciones del Distrito, promueven la educación ambiental y la biodiversidad mediante experiencias vivenciales, laboratorios móviles y actividades participativas que convierten el aprendizaje en una acción transformadora desde el aula hacia el territorio.









