“Cansados”. Así se encuentra el gremio de comerciantes de la Barranquilla ante los flojos resultados de las autoridades en su lucha contra la extorsión.
Asegura el gremio que en los últimos años, a la par de todos los comandantes de la Policía designados en la ciudad, la situación se ha mantenido igual.
Y es que el escenario se ha agravado para ellos porque las amenazas extorsivas han pasado a los hechos, obligando a un número importante de tiendas, panaderías y graneros a cerrar sus puertas ante la imposibilidad de pagar las denominadas ‘vacunas’.
Tan solo en la última semana un restaurante chino del barrio Chiquinquirá, así como la panadería Inglesa, en el Centro, fueron blanco de ataques con granada. En este último, una persona resultó lesionada.
En medio de estas crisis, el balance final, sin una cifra rigurosa, la autoridad siempre habla de disminución del delito mientras los comerciantes aseguran todo lo contrario.
Cuando la situación se agrava viene el monólogo ya conocido por todos: reuniones de seguridad, anuncio de más jueces, más pie de fuerza, policías y estrategias para mitigar el fenómeno.
Sin embargo, el gremio asegura que se “cansó”, pues otra vez la ciudad y el área metropolitana están en medio de una crisis similar, aunque los que son señalados como máximos cabecillas estén en la cárcel: Digno Palomino, Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, y Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, alias ‘el Negro Ober’.
En últimas, según el gremio, no hay quien le ponga el cascabel al gato.
En medio de este repetitivo panorama, tras los dos nuevos ataques de extorsionistas al comercio en Barranquilla y Malambo, en el área metropolitana, voceros de ese gremio anunciaron que no asistirán más a reuniones de seguridad con las autoridades locales y nacionales.
Así lo manifestó la directora de Asocentro: “Nosotros en el gremio decidimos no ir a más reuniones. Ya hemos estado en reuniones en donde se nos informan estadísticas, donde se nos hablan de estrategias, porque la realidad es otra”.
La vocera de los comerciantes calificó como “preocupante y alarmante que se estén dando los recientes ataques, porque es la reacción con ataques violentos a quienes no accedan a sus requerimientos económicos”.
Ante esto, reclamó una verdadera administración de justicia, revisión y cambio en el sistema, al mismo tiempo que reiteró que se debe levantar la restricción al porte de armas de fuego a los comerciantes por ser la población más vulnerable ante los delincuentes.









