El Concejo de Barranquilla recibió este martes un informe sobre los avances del plan de paz urbana que busca frenar la influencia de bandas criminales en la ciudad. La sesión contó con Camilo Pineda, delegado del Alto Comisionado para la Paz, y Cyrilo Swinne, facilitador en el suroccidente de la ciudad.
Pineda advirtió que muchos jóvenes están siendo arrastrados por estructuras criminales, especialmente en sectores vulnerables, y destacó que la estrategia busca involucrar a la comunidad, las autoridades locales y la ciudadanía para ofrecer alternativas y fortalecer la paz urbana.
Por su parte, Swinne aseguró que el principal problema es el abandono de los jóvenes, lo que facilita que los grupos ilegales impongan su autoridad en los barrios. “Nuestro trabajo se centra en las comunidades, no en negociar con criminales”, afirmó.
La ciudad apuesta así a un modelo de prevención y participación, con más inversión social y seguimiento de los programas, buscando que los barrios de Barranquilla dejen de ser controlados por la violencia.








