A pocos días de la segunda vuelta presidencial, volvió a tomar fuerza la preocupación por la influencia de grupos armados ilegales en algunas regiones del país, luego de conocerse informes de inteligencia sobre presuntos procesos de carnetización de civiles por parte de disidencias de las Farc.
La polémica surgió tras las declaraciones del entonces jefe de Operaciones de las Fuerzas Militares, general Erick Rodríguez, quien advirtió sobre esta práctica en zonas bajo influencia de estructuras armadas ilegales. Sus afirmaciones provocaron una fuerte controversia política y posteriormente el presidente Gustavo Petro ordenó su retiro del servicio activo.
Sin embargo, documentos e información de inteligencia divulgados por Noticias RCN indican que las Fuerzas Militares mantienen registros sobre la entrega de documentos de identificación expedidos por grupos ilegales en varias regiones del país.
Según los reportes, estas credenciales estarían siendo distribuidas principalmente en zonas rurales de Meta, Caquetá y Guaviare, donde las disidencias mantienen presencia histórica.
Las autoridades sostienen que dichos documentos serían utilizados para ejercer control territorial sobre las comunidades, permitiendo a los grupos armados monitorear la movilidad de los habitantes y establecer mecanismos de vigilancia dentro de las zonas bajo su influencia.
De acuerdo con las investigaciones, en algunos casos los pobladores tendrían que presentar estos carnés para desplazarse entre veredas o acceder a determinados sectores controlados por las organizaciones ilegales.
Los informes también señalan que las estructuras armadas estarían expidiendo otros documentos, como permisos temporales para visitantes, citaciones a reuniones comunitarias y formatos con sellos, firmas y códigos QR destinados a ejercer control sobre la población civil.
El comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo López, afirmó que estas prácticas hacen parte de estrategias utilizadas por organizaciones criminales para consolidar su dominio territorial y generar temor entre los habitantes.
La situación genera preocupación debido a que ocurre en medio de la recta final de la campaña presidencial y en vísperas de la jornada electoral que definirá al próximo presidente de Colombia.









