La tensión entre el Gobierno nacional y los gremios del sector energético volvió a escalar tras revelarse que la deuda estatal con los agentes del mercado ya alcanza los $9,2 billones, una cifra que, según las empresas, está poniendo en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico del país.
Mientras los gremios advierten que la situación es “crítica”, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, insiste en que no existe riesgo de apagón y pidió evitar mensajes que puedan afectar la confianza de los inversionistas.
Gremios advierten crisis financiera en el sistema
Desde Andesco, su presidente Camilo Sánchez aseguró que las empresas han tenido que endeudarse para sostener el servicio y evitar un colapso energético.
Según el dirigente gremial, el Estado aún no paga recursos relacionados con subsidios, la opción tarifaria y obligaciones con compañías del sistema, entre ellas Air-e, cuya deuda con generadoras y transmisores ya superaría los $2,1 billones.
La preocupación aumenta además por el posible impacto del Fenómeno de El Niño, que podría reducir la generación hidroeléctrica y presionar los precios de la energía.
Generadores piden pagos urgentes y reglas claras
El presidente de Andeg, Alejandro Castañeda, advirtió que si el Gobierno no se pone al día con las deudas, el sistema podría enfrentar problemas graves en el corto plazo.
A la preocupación se sumó Acolgen. Su presidenta, Natalia Gutiérrez, señaló que el sector necesita transparencia total y datos actualizados para poder planificar inversiones que tardan hasta siete años en concretarse.
Incluso, alertó que el sistema ya presenta déficit entre oferta y demanda y que los nuevos proyectos no están entrando al ritmo esperado.
Gobierno niega riesgo de apagón
Pese a las advertencias, el ministro Edwin Palma aseguró que la discusión energética no puede analizarse con una visión de corto plazo y descartó un apagón en el país.
El funcionario también cuestionó las alertas constantes del sector y afirmó que ese tipo de mensajes podría generar desconfianza en los inversionistas.
Sin embargo, los gremios insisten en que, si no se pagan las deudas y no se toman decisiones urgentes, el sistema eléctrico colombiano podría entrar en una etapa de alto riesgo en los próximos meses.









