La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) encendió las alarmas frente al nuevo marco tarifario de acueducto y alcantarillado publicado por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, señalando que, aunque busca modernizar el sector, podría generar efectos contrarios a los esperados.
La regulación afectaría a 188 grandes prestadores y a más de 34 millones de colombianos, quienes podrían sentir directamente cualquier cambio en las tarifas. Desde el gremio, se reconoce la necesidad de actualizar las reglas, pero se cuestiona la forma en que se construyó el nuevo marco, dado que la versión final remitida a la Superintendencia de Industria y Comercio difiere de la presentada inicialmente para consulta ciudadana, lo que, según Andesco, desdibuja el espíritu de participación.
Otro punto crítico señalado es el cronograma de implementación, previsto para julio de 2026. Ajustar tarifas implica rediseñar estudios, estructurar inversiones y coordinar con autoridades locales, un proceso que históricamente ha requerido meses o más de un año, por lo que el plazo actual parece poco viable.
Asimismo, el gremio advierte sobre el posible aumento en las tarifas. Aunque la intención declarada es reducir los costos, las nuevas exigencias en materia ambiental, gestión del riesgo y reducción de pérdidas demandan inversiones significativas que podrían trasladarse a la factura de los usuarios.
Andesco hizo un llamado a garantizar rigor técnico, transparencia y condiciones viables en la implementación de la norma, enfatizando que la prioridad debe ser la sostenibilidad del servicio y la confianza de los ciudadanos.
En palabras del gremio, una regulación bien estructurada fortalece el acceso y la calidad del servicio, mientras que decisiones apresuradas pueden generar incertidumbre y presión sobre los usuarios, quienes son los más afectados por cualquier impacto tarifario.









