La rutina se rompió a tiros en Anorí, nordeste de Antioquia. Mientras realizaban labores de control en establecimientos comerciales, dos subintendentes de la Policía fueron asesinados en un ataque armado que volvió a sacudir la seguridad del municipio.
Las víctimas fueron identificadas como Hugo Armando Castaño Morales y Melquiades de Jesús Arismendy Pérez, ambos de 39 años. Así lo confirmó el director de la Policía Nacional, general William Rincón, quien informó que los uniformados fueron atacados con armas de largo alcance mientras cumplían funciones oficiales.
En el mismo lugar se encontraba otro policía, quien logró escapar del ataque y salvar su vida.
Según la institución, el hecho sería atribuible a estructuras armadas ilegales con presencia en la zona. Para la Policía, se trata de una acción que impacta directamente la tranquilidad de Anorí y de toda la región.
“El rechazo es absoluto. Eran hombres que salieron de sus hogares con vocación de servicio para cumplirle a Colombia”, expresó el general Rincón, al tiempo que anunció el despliegue de capacidades operativas, investigativas y de inteligencia para dar con los responsables.
El doble homicidio deja un nuevo capítulo de dolor en un territorio golpeado por la presencia de grupos armados ilegales y reabre el debate sobre los riesgos que enfrentan los uniformados en zonas rurales del país.
Mientras avanzan las investigaciones, Anorí guarda silencio y la institución policial honra a dos hombres que no regresaron a casa.








