El presidente de Caracol Televisión, Gonzalo Córdoba Mallarino, reconoció la gravedad del momento que atraviesa la organización y anunció medidas concretas tras las denuncias públicas de presunto acoso sexual que han involucrado a figuras del canal, como los presentadores Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego (quienes ya fueron apartados o desvinculados en días previos).
El directivo enfatizó que las instituciones, al igual que las personas, se juzgan en los momentos de honestidad y que ningún talento, cargo o trayectoria justifica comportamientos que vulneren la dignidad de otros. “Nadie está por encima de la dignidad de otra persona”, afirmó.
Dijo que Caracol creará una comisión independiente liderada por Catalina Botero Marino (exmagistrada auxiliar y conjuez de la Corte Constitucional, exdecana de Derecho de la Universidad de los Andes y exrelatora para la libertad de expresión de la CIDH). Esta comisión contará con garantías de respeto y confidencialidad para que todas las personas puedan ser escuchadas. El enfoque estará puesto en los ajustes necesarios para el futuro.
También señaló que se revisarán protocolos, se reforzarán mecanismos de denuncia y se asegurarán procedimientos claros y confiables.
Y le envió un mensaje a las víctimas: “Respeto a quienes han hablado y seguridad para quienes aún no se sienten en condiciones de hacerlo”.
“Una institución solo puede ser verdaderamente fuerte cuando las personas que la conforman se sienten seguras dentro de ella”, puntualizó.
Córdoba Mallarino manifestó que el silencio erosiona lo que se pretende proteger y que este es un momento para reconocer que conductas inaceptables ya no se tolerarán. “Ese tiempo ha terminado”.
Subrayó que las palabras solas no reparan lo vivido, pero el silencio agrava las heridas, y que la verdad es la base para preservar la confianza. También destacó que las organizaciones no están por fuera de los cambios sociales y que deben enfrentar sus dificultades con responsabilidad individual y colectiva.
El pronunciamiento llega en medio de una ola de testimonios de periodistas y expresentadoras que han denunciado patrones de acoso en el medio, lo que ha generado un amplio debate en el gremio periodístico colombiano sobre entornos laborales seguros y la necesidad de romper el silencio.



