Un informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) advierte que el Clan del Golfo ha incrementado en un 140 % su presencia territorial durante el actual Gobierno, alcanzando influencia en más de 290 municipios del país.
El Clan del Golfo, también conocido como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), poco a poco se ha ido convirtiendo en una de las estructuras más grandes y peligrosas de Colombia. Por lo menos así lo dejó en evidencia un reciente informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), en el que se habla de cómo este grupo se ha ido expandiendo en los últimos años.
En el documento, que se titula Anatomía del Clan del Golfo y su negociación en Catar: ¿la última oportunidad de la paz total?, se señala que hoy en día esta estructura opera como un holding criminal con amplio control territorial y finanzas diversificadas.

De acuerdo con registros de la Fuerza Pública citados por la FIP, el EGC es actualmente el grupo armado con más integrantes en el país. Se estima que hoy en día tiene alrededor de 9.840 miembros.
“El aumento más significativo se ha registrado en los últimos tres años, periodo en el que duplicó el número de integrantes que tenía en 2022, pese a haber sido el principal objetivo de la Fuerza Pública”, señala el informe.

Entre otros factores, esta expansión la ha conseguido gracias a los “salarios” que le paga a los nuevos integrantes. Por ejemplo, un cabecilla de zona urbana puede ganar mensualmente unos 3.500.000 pesos colombianos.
En el 2022, según la FIP, el Clan del Golfo tenía presencia en 145 municipios de 13 departamentos, pero para el 2025 ya se encuentra en 296 municipios y 17 departamentos, lo que representa un incremento de un 104 %.
Un punto central es que, de acuerdo con el documento, este grupo hoy en día funciona como un holding criminal que está enfocado en generar rentas. Por lo mismo, ha diversificado sus fuentes de ingreso, que hoy en día se constituyen de minería ilegal, extorsión, control de economías ilegales, entre otros.

“A estas fuentes de financiación se suma su capacidad para intervenir en los distintos eslabones de la producción y el tráfico de cocaína, tanto dentro del país como en rutas internacionales. Hoy en día, el Clan es el único actor armado en Colombia con capacidad para influir de manera directa en las dinámicas del tráfico global de drogas”, señala.
En el informe, la FIP también hizo un recuento de lo que han sido las idas y venidas de los diálogos de paz con el Gobierno Petro en el marco de la llamada paz total.

Uno de los puntos que más llamó la atención fue el de los motivos que tiene el Clan del Golfo para negociar con el Ejecutivo. Dentro de estos se encuentran los costos de mantener la organización, el riesgo de la cúpula de ser asesinada, desgaste por el estilo de vida, expectativa de aprovechar las ganancias y reconocimiento de la identidad.
La FIP señaló que, teniendo en cuenta todo lo que ha pasado, hay grandes retos en el proceso que se está llevando; algunos están relacionados con debates jurídicos y construcción de confianza.
Por lo pronto, resta esperar cómo avanza todo durante los últimos meses que le quedan al Gobierno Petro, ya que seguramente las cosas partirán desde un nuevo punto cuando se conozca el nombre del próximo presidente de Colombia.









