La definición del futuro de la consulta presidencial de la izquierda, prevista para el próximo 8 de marzo, quedó en manos del Consejo Nacional Electoral (CNE), luego de que la Registraduría Nacional del Estado Civil trasladara a esa entidad la decisión sobre la viabilidad del proceso.
Mediante un comunicado, la Registraduría informó que remitió al CNE el acuerdo de voluntades para la inscripción de la consulta popular, con el fin de que se determine si los precandidatos Iván Cepeda, Roy Barreras y Camilo Romero cumplen con los requisitos legales para aspirar a la Presidencia de la República.
Los tres dirigentes formalizaron este martes, junto al exalcalde de Medellín Daniel Quintero, la inscripción de la coalición denominada ‘Frente por la Vida’, integrada por el Pacto Histórico, el Partido La Fuerza, el Partido del Trabajo de Colombia, el Movimiento Alternativo Indígena y Social y el Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia.
No obstante, la Registraduría rechazó la postulación de Quintero al considerar que ya había participado en una consulta previa. La entidad recordó que, aunque el exalcalde declinó su aspiración días antes de la votación, su nombre figuró en el tarjetón de la consulta del Pacto Histórico realizada el 29 de octubre, en la que resultó vencedor Iván Cepeda.
Con esta decisión, será ahora el CNE el encargado de evaluar la situación jurídica de los precandidatos y definir si pueden participar en la consulta que busca escoger un candidato único para la primera vuelta presidencial del 31 de mayo.
Según las encuestas más recientes, el senador Iván Cepeda, aliado del presidente Gustavo Petro, registra una intención de voto que oscila entre el 28,2 % y el 33,6 %, perfilándose como una de las principales figuras de la coalición de izquierda.
En la consulta interna del Pacto Histórico realizada en octubre pasado, Cepeda obtuvo 1.186.095 votos, equivalentes al 64,71 %, superando a la exministra de Salud Carolina Corcho.
La consulta del ‘Frente por la Vida’, programada para el 8 de marzo, coincidirá con un proceso similar impulsado por sectores de la derecha y con las elecciones legislativas, en las que se elegirá el nuevo Congreso que asumirá funciones a partir del 20 de julio.









