La falta de entrega de medicamentos y los retrasos en pagos a prestadores de servicios han convertido la crisis de la Nueva EPS en lo que los usuarios califican como una emergencia humanitaria con riesgo de escalar a sanitaria.
Así lo advirtió Esperanza Arias, representante de los usuarios de la EPS en el Cesar y delegada regional Norte, quien señaló que desde el 20 de diciembre el servicio de entrega de medicamentos está suspendido por falta de pago al operador encargado. La situación afecta especialmente a pacientes de alto costo, como aquellos con cáncer, enfermedades raras y trasplantados. “Estas personas no solo están en riesgo de perder su tratamiento, sino la vida”, afirmó.
Arias denunció que muchos pacientes se están descompensando y llegando a servicios de urgencias por la falta de tratamiento oportuno. La representante también criticó el “silencio administrativo” de la EPS y las deudas acumuladas con clínicas y prestadores, quienes han negado servicios por falta de pago.
Aunque se anunció que Colsubsidio retomaría la entrega de medicamentos desde el 10 de febrero, no hay confirmación de que el servicio haya iniciado. Además, Arias señaló que los problemas se han agravado tras la intervención de la EPS: “Ha sido peor el remedio que la enfermedad. El sistema tenía dificultades, pero ahora el caos es mayor y los usuarios somos los más afectados”.
La representante manifestó su preocupación ante los rumores sobre el posible traslado de cerca de tres millones de usuarios adicionales a la Nueva EPS, advirtiendo que la entidad “no da abasto” y que los usuarios están siendo trasladados sin garantía de atención adecuada.
“Esta es la peor crisis que ha vivido la Nueva EPS y es algo histórico lo que estamos padeciendo”, concluyó Arias, haciendo un llamado a las autoridades para tomar medidas inmediatas y garantizar el acceso a medicamentos esenciales.









