Una grave crisis financiera atraviesa el Senado de la República, que podría derivar en el despido de cerca de 70 trabajadores y en un riesgo directo para la seguridad del Capitolio Nacional, así como para el normal funcionamiento de la Policía que presta servicio en el recinto legislativo.
De acuerdo con alertas internas, al Senado le faltan al menos $143 mil millones para cubrir gastos esenciales, entre ellos nómina, seguridad y operación administrativa. La situación ha encendido las alarmas entre las directivas del Congreso, que advierten que, de no solucionarse el déficit, se vería afectado el desarrollo de las actividades legislativas.
Desde la corporación hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional para que gire los recursos faltantes, o en su defecto, autorice al Senado a mover y reorientar sus propios recursos con el fin de atender esta necesidad prioritaria.
Según se ha indicado, la falta de presupuesto impactaría directamente el trabajo de la Policía asignada al Capitolio, poniendo en riesgo los esquemas de seguridad y la protección de congresistas, funcionarios y visitantes.

La situación ocurre en medio del debate nacional por el manejo de las finanzas públicas y el ajuste presupuestal, y podría escalar a un nuevo choque institucional si no se adopta una solución inmediata.
Por ahora, el Senado insiste en que se trata de una emergencia administrativa y de seguridad, y espera una pronta respuesta del Ejecutivo para evitar despidos, afectar la operación del Congreso y comprometer la seguridad del principal escenario legislativo del país.









