En medio del ambiente preelectoral en Colombia, el procurador general Gregorio Eljach aseguró que existen garantías para el desarrollo de las elecciones presidenciales de 2026, destacando los resultados positivos obtenidos durante los comicios legislativos recientes.
El jefe de la Procuraduría General de la Nación afirmó que la estrategia de “paz electoral” ha sido exitosa, gracias a la articulación institucional con entidades como el Ministerio del Interior y la Unidad Nacional de Protección, así como el acompañamiento del sector privado.
“Colombia va a tener elecciones y vamos a salir bien”, enfatizó Eljach, al reiterar la confianza en el sistema electoral y en las medidas de seguridad implementadas.
Investigaciones en curso
En materia disciplinaria, Eljach confirmó que actualmente la Procuraduría adelanta 39 procesos por presunta participación indebida en política por parte de funcionarios públicos. Estas actuaciones se encuentran en etapas preliminares y de investigación formal, respetando las garantías del debido proceso.
El procurador también recordó que su entidad no tiene competencia para investigar al presidente de la República, función que corresponde exclusivamente a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.
Sobre denuncias de fraude electoral
Frente a las declaraciones públicas sobre posibles irregularidades en el proceso electoral, Eljach indicó que, hasta ahora, se trata de opiniones sin denuncias formales sustentadas.
En el ámbito judicial, confirmó que existe una acción en curso relacionada con este tema, aunque evitó profundizar en detalles.
Seguimiento a energía y seguridad
La Procuraduría mantiene abiertas investigaciones sobre la empresa Air-e, tanto por la prestación del servicio como por temas contractuales.
En cuanto a la seguridad en Barranquilla, Eljach anunció que el organismo revisará informes de las dependencias regionales para determinar posibles fallas u omisiones por parte de las autoridades.
Mensaje final
El procurador concluyó que el principal reto será adaptar la estrategia de “paz electoral” a un escenario distinto, con menos candidatos pero mayor tensión política, reiterando el compromiso institucional de garantizar unas elecciones transparentes en Colombia.








