La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) reconoció este viernes haber secuestrado a cinco patrulleros de la Policía Nacional en el departamento de Norte de Santander, en la violenta región del Catatumbo, uno de los focos más conflictivos del país.
En un comunicado oficial difundido por el Frente de Guerra Nororiental, el ELN afirmó que el hecho ocurrió en la madrugada del 6 de enero, cuando los uniformados fueron interceptados en un retén ilegal en la vía que conduce de Cúcuta a Tibú mientras se trasladaban en un vehículo de servicio público.
Los policías secuestrados fueron identificados como Daniel de Jesús Granada Quiroz, Ramón Alberto Coronel Medina, Edwin Fabián Manosalva Contreras, José Ricardo Carrillo Romero y Carlos Eduardo Barrera, quienes regresaban a Cúcuta para retomar sus funciones tras las festividades de fin de año.
Acusaciones y condiciones de liberación
En su comunicado, la guerrilla acusó a la Policía y al Ejército de brindar apoyo logístico y operativo a la disidencia del Frente 33 de las antiguas FARC, a la que responsabiliza por el accionar criminal en la zona, y sostuvo que los policías son cómplices de lo que denomina “acciones criminales” de esa estructura armada.
El grupo insurgente aseguró que los cinco uniformados “se encuentran en buen estado de salud” y que se les garantizará “trato digno, atención humanitaria, debido proceso y garantías de seguridad”. Además, advirtió que en los próximos días anunciará las condiciones para su liberación, las cuales, según el ELN, estarán vinculadas al desarrollo de operaciones de las Fuerzas Militares en la región.
Respuesta de las autoridades
Las autoridades ofertaron una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que pueda conducir al rescate de los policías secuestrados y la captura de sus captores. El director de la Policía Nacional, general William Rincón, hizo un llamado urgente para respetar la vida y los derechos fundamentales de los uniformados, calificando el secuestro como injustificable.
Contexto de violencia en el Catatumbo
La región del Catatumbo, frontera con Venezuela, ha sido históricamente afectada por la violencia armada, con la presencia de múltiples grupos ilegales, enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC, y altos niveles de desplazamiento forzado y homicidios. En 2025, se registraron decenas de asesinatos y miles de desplazados por la violencia en esta zona, según informes oficiales.
El secuestro de los policías eleva la tensión en el norte de Colombia y pone nuevamente en el centro del debate la crisis de orden público, seguridad y control territorial en una de las regiones más golpeadas por décadas de conflicto armado.




