Los últimos integrantes del secretariado de las extintas FARC-EP reconocieron públicamente su responsabilidad en el reclutamiento y utilización de miles de niñas, niños y adolescentes durante el conflicto armado colombiano, en el marco del proceso adelantado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Entre quienes aceptaron los cargos se encuentra Rodrigo Londoño, último comandante de esa guerrilla, quien afirmó que el reclutamiento de menores “nunca debió ocurrir” y pidió perdón a las víctimas y sus familias. En una declaración pública, señaló que aunque los daños no pueden repararse completamente, el reconocimiento integral de la verdad y la responsabilidad busca contribuir a que estos hechos no se repitan.
Además de Londoño, también reconocieron responsabilidad los exintegrantes del antiguo secretariado: Pastor Alape, Milton de Jesús Toncel, Jaime Alberto Parra y Julián Gallo, quienes hicieron parte de la máxima instancia de mando de las FARC.
Según la JEP, entre 1971 y 2016 fueron reclutados 18.677 menores de edad por esa organización armada. Por estos hechos, en noviembre de 2024 el tribunal imputó a seis excomandantes por crímenes relacionados con el reclutamiento, así como por malos tratos, tortura, homicidio y distintas formas de violencia.
La Sala de Reconocimiento de Verdad determinó que los comparecientes participaron en instancias decisorias que definieron o incidieron en las políticas estratégicas de la guerrilla, incluidas aquellas relacionadas con el reclutamiento.
Con este reconocimiento, los exjefes podrán acceder a los beneficios del sistema de justicia restaurativa contemplado en el acuerdo de paz firmado en 2016, el cual prevé sanciones propias que no implican privación ordinaria de la libertad, siempre que se cumplan los compromisos de verdad, reparación y no repetición.
La JEP continuará el proceso para determinar las sanciones correspondientes, mientras las víctimas esperan que estos reconocimientos contribuyan a la reparación integral y a la construcción de memoria sobre lo ocurrido durante el conflicto.









