En la madrugada de este martes fue extraditado a Estados Unidos Andrés Felipe Marín Silva, conocido como alias ‘Pipe Tuluá’, señalado como máximo líder del grupo criminal La Inmaculada. El traslado se realizó en el marco de una solicitud judicial por delitos relacionados con narcotráfico y concierto para delinquir.
La información fue confirmada por el ministro de Justicia saliente, Andrés Idárraga, quien indicó que la extradición se ejecutó tras un operativo de alta seguridad y antes del encuentro diplomático entre el presidente Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump en Washington.
Según explicó el funcionario, esta acción hace parte de la política del Gobierno nacional contra el crimen organizado y refuerza la cooperación judicial con Estados Unidos. Idárraga destacó que, con este caso, la actual administración alcanzó un total de 809 extradiciones, cifra que —afirmó— supera los registros de gobiernos anteriores.
Cumpliendo su orden, presidente @petrogustavo. Alias “Pipe Tuluá” fue extraditado a los Estados Unidos. El Gobierno Petro rompe el récord histórico con 809 extradiciones: 6,3 % más que Duque y 7,6 % más que el segundo mandato de Uribe.
La cooperación judicial internacional no se… https://t.co/XShnHK8KKJ pic.twitter.com/H6MpEw1lIW
— Andrés Idárraga Franco (@Aidarragaf) February 3, 2026
“La cooperación judicial internacional no solo se mantuvo, sino que se fortaleció con una política firme contra las estructuras criminales”, señaló el ministro al presentar imágenes del procedimiento.
Aunque la Corte Suprema de Justicia había autorizado la extradición desde el año pasado, el proceso se vio retrasado por una serie de recursos legales interpuestos por la defensa de Marín Silva, los cuales aplazaron su entrega a las autoridades estadounidenses.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, manifestó desde Estados Unidos que esta extradición representa una señal clara de continuidad en la colaboración bilateral en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico, especialmente con la actual administración norteamericana.
Alias ‘Pipe Tuluá’ cumple en Colombia una condena de 30 años de prisión por múltiples homicidios y otros delitos graves, mientras que en Estados Unidos deberá responder ante la justicia por cargos asociados al tráfico internacional de drogas.









