Una de las polémicas judiciales más recordadas de Colombia vuelve al debate público con la campaña presidencial del candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda: la información contenida en los computadores incautados al jefe guerrillero de las Farc, Raúl Reyes, tras el bombardeo en Angostura, Ecuador, el 1 de marzo de 2008.
Según investigaciones periodísticas de La Silla Vacía, los archivos de Reyes incluyen menciones al candidato en correos electrónicos enviados por colaboradores de la guerrilla. Uno de ellos, fechado el 18 de febrero de 2008, indica coordinación de marchas con la participación de Cepeda y el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice). Estos documentos mostraban el interés de las Farc por la organización de estas movilizaciones y su preocupación por la reacción del Estado ante la protesta ciudadana.
Desde hace casi 18 años, Cepeda ha argumentado que su nombre fue “sembrado” en los archivos de Reyes por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) durante el gobierno de Álvaro Uribe, y que dicha información es un montaje destinado a afectarlo políticamente. Sin embargo, la cronología de los hechos, los archivos originales y la evidencia técnica contradicen esta versión.

Contexto de los archivos
Los archivos de Reyes fueron recuperados tras el bombardeo al campamento del guerrillero en Angostura, Ecuador, el 1 de marzo de 2008, que resultó en su muerte. Entre los correos electrónicos hallados se encontraron mensajes de miembros de la guerrilla que buscaban coordinación con Cepeda para una marcha programada para el 6 de marzo de 2008, organizada por el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice). Esta movilización surgió como respuesta a la multitudinaria marcha del 4 de febrero de ese mismo año, que protestó contra los secuestros y crímenes de las Farc.
Uno de los mensajes, enviado por la argentina Inés Graciela Dorado, alias “Storgen”, el 18 de febrero de 2008, indicaba:
“Por pedido del compañero Iván Cepeda estoy coordinando la unidad de las marchas que se harán en todos los países el próximo 6 de marzo… Ya respondieron los compañeros de Ecuador, ahora espero, lugar forma de contactar a Iván con los c. de Agencia de los Pueblos en Pie y la marcha que organizarán en Ecuador”.
Fallo de la Corte Suprema
Aunque estos archivos fueron declarados ilegales como prueba por la Corte Suprema de Justicia, el fallo no cuestionó la veracidad de su contenido. La decisión se basó únicamente en que los dispositivos fueron incautados fuera del país, sin coordinación con las autoridades de Ecuador, lo que vulneró los protocolos internacionales y la cadena de custodia.
La investigación destaca que Interpol certificó que los archivos no fueron manipulados ni alterados desde su recuperación, y que la evidencia contenida fue utilizada incluso en investigaciones internacionales, como la acusación formal contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por narcoterrorismo.
Operación Estímulo del DAS
Cepeda también ha vinculado su mención en los archivos de Reyes con la denominada Operación Estímulo, desarrollada por el DAS en 2008 para infiltrar y supervisar la marcha promovida por el candidato. Sin embargo, los documentos del DAS revisados por La Silla Vacía muestran que dicha operación se enfocaba exclusivamente en la distribución de propaganda contra las Farc, ELN y grupos de autodefensa, y no tenía relación alguna con la manipulación de los computadores de Raúl Reyes.
Un informe fechado el 26 de febrero de 2008 detalla las acciones de la Operación Estímulo, incluyendo la creación de panfletos y vallas, y queda claro que estas actividades se realizaron cinco días antes del bombardeo en Ecuador. Un documento posterior, fechado el 7 de marzo, confirma que los archivos de Reyes y la Operación Fénix eran independientes de la operación del DAS.
Conclusión de la investigación
Tras revisar los archivos originales del DAS, los registros de Interpol y las comunicaciones de la guerrilla, la investigación concluye que la mención de Iván Cepeda en los computadores de Raúl Reyes es real y no fue producto de un montaje. La participación de Cepeda, como defensor de derechos humanos y organizador de la movilización del 6 de marzo, fue reconocida en los documentos de la guerrilla, sin que haya evidencia de manipulación de los archivos.
El candidato, sin embargo, mantiene que toda vinculación con la guerrilla es “una calumnia” y se ha negado a dar explicaciones adicionales sobre el contenido de los computadores, reafirmando que estos fueron invalidados judicialmente en Colombia.
El propio Cepeda ha sostenido públicamente que los computadores fueron manipulados como parte de un montaje del entonces Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), bajo la administración de Álvaro Uribe Vélez. El candidato asegura que existió una operación dirigida a afectar su imagen y la del movimiento de víctimas, conocida como “operación estímulo”.
No obstante, la Corte Suprema de Justicia, en sentencia de agosto de 2011, determinó que la información contenida en los computadores no podía ser utilizada como prueba en procesos judiciales colombianos debido a que fue recolectada fuera del país y sin cumplir con los protocolos internacionales. La Corte aclaró que no se trató de pruebas falsas ni manipuladas, sino de información cuya cadena de custodia no cumplía los requisitos legales nacionales.
Además, un informe de Interpol de mayo de 2008 confirmó que los equipos fueron manejados siguiendo procedimientos internacionales, asegurando que los datos no habían sido alterados ni dañados durante su recolección.
En resumen, aunque el nombre de Iván Cepeda aparece en los archivos de los computadores de Raúl Reyes, no existe evidencia judicial de manipulación, y la desestimación de estos datos por parte de la Corte Suprema se debe exclusivamente a razones legales de procedimiento, no a que los contenidos fueran falsos.
Este episodio vuelve a cobrar relevancia en el contexto electoral, generando un debate sobre el uso político de hechos históricos y la relación entre actores políticos y conflictos armados en Colombia.









