Las recientes irregularidades en la Fundación San José se han convertido en un serio problema para el Gobierno del presidente Gustavo Petro, luego de revelarse casos que van desde la obtención de títulos académicos irregulares hasta funcionarios graduados de múltiples carreras en un solo día.
Al interior del Gobierno hay una pregunta que nadie ha logrado resolver: ¿cómo la Fundación San José, una de las instituciones universitarias que funcionan en Bogotá, terminó convertida en el nuevo dolor de cabeza para el presidente Gustavo Petro? Al menos, en el foco de algunos de sus más sonados escándalos en los últimos meses.
El caso más reciente que sacudió a la universidad saltó a los ojos de la opinión pública porque la congresista de la Alianza Verde, Catherine Juvinao, opositora al Gobierno, denunció cómo un funcionario de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) se había graduado cuatro veces en el mismo día: recibió el título de administrador de empresas, ingeniero industrial, contador público y profesional en marketing internacional, una titulación cuádruple que no se logra en ninguna universidad con prestigio en Colombia. El grado sucedió el 5 de julio de 2004.
¿Cómo lo logró? ¿En qué momento estudió? Son algunas de las preguntas que quedan en el ambiente. Juvinao no reveló el nombre del funcionario, pero claramente trabaja en la Dian y llegó durante el Gobierno del presidente Petro.
Juvinao también reveló un presunto cartel de diplomas irregulares por la Fundación Universitaria San José a 24 personas que, según ella, “resultaron vinculadas como contratistas y funcionarios en 16 entidades del orden nacional del Gobierno de Gustavo Petro”. Documentó varias irregularidades, entre ellas, la fecha de expedición de los títulos y las presentaciones de las Pruebas Saber.
Todos terminaron trabajando en el Sena, la Unidad Nacional de Protección (UNP), el Invima, el Dapre, el Dane, Superintendencia de Servicios, el MinSalud, la Aeronáutica Civil, y la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
A esto se suma el escándalo que salpicó a Juliana Guerrero, la joven activista que Gustavo Petro presentó al país, en medio de un consejo de ministros televisado el 4 de febrero de 2025, pero que terminó por fuera del Estado porque la Fundación Universitaria San José anuló su diploma de contadora pública. Dicha anulación se dio tras encontrar que la joven no había asistido a clases, no había presentado parciales y tampoco había cumplido con su requisito de grado.
Con ese diploma de contadora, Guerrero terminó trabajando al lado del presidente Petro en la Casa de Nariño, posteriormente fue jefe de gabinete del Ministerio del Interior, junto al ministro Armando Benedetti, y su hoja de vida se publicó en la página oficial de la Presidencia para convertirse en viceministra de Juventudes. La designación terminó sin efecto.
La representante a la Cámara, Jennifer Pedraza, denunció que la Fundación San José “le vendió” el título profesional a Guerrero.
Reveló las facturas, según ella, presentadas ante la Dian que dejan en evidencia las transacciones por cerca de 8 millones de pesos a cambio de títulos falsos que iban a emitirse un mes después de la supuesta fecha oficial de los grados.
“¿Cómo es posible que, si los títulos de Juliana Guerrero tienen fecha del 1 de julio de 2025, ella haya hecho tres pagos posteriores a su ‘graduación’? Mientras cientos de miles se endeudan por años para estudiar, Guerrero es la única que tiene un plan pospago y trabajo asegurado”, preguntó Pedraza.
La parlamentaria mencionó en medio de este escándalo al ministro del Interior, Armando Benedetti, y habló de una supuesta relación entre él y Francisco Pareja, fundador y representante legal de la Fundación San José. Cabe recordar que Benedetti y Guerrero son amigos cercanos y ella hizo parte de los invitados especiales a la fiesta de cumpleaños del ministro en Bogotá, a la que asistió Gustavo Petro.
“A Francisco Pareja, representante legal de la Fundación San José, en los últimos cinco años, no lo he visto, no me he tomado un tinto ni he hablado por teléfono con él ni con nadie de la Fundación. Hace mal la representante Pedraza en tratar de vincularme de mala fe con una denuncia que ella hace sobre la institución. Jennifer Pedraza trata de vincularme en un hecho en el que no tengo nada que ver, como siempre con conjeturas malintencionadas para hacer espectáculo. Lo que no dice la representante es que cuando yo llegué al ministerio del Interior, ya Juliana Guerrero estaba ahí, así que afine su investigación”.
El escándalo de la Fundación San José y los supuestos títulos falsos a empleados y contratistas del gobierno Petro llevaron al exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, a realizar una fuerte crítica a la administración que él ayudó a elegir: “Los fraudes de la Fundación San José son indefendibles. El daño reputacional a nuestro proyecto político es inmenso e innecesario. No deberíamos quedarnos callados. La solidaridad de cuerpo no debe existir cuando de corrupción se trata”.
¿Le harán caso a Bolívar? La respuesta es incierta.









