En medio de la creciente tensión entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República, el gerente de la entidad salió al paso de las críticas tras la ruptura de relaciones institucionales, dejando clara la independencia del emisor.
“El mandato constitucional es explícito: proteger el poder adquisitivo de la moneda”, afirmó, subrayando que las decisiones del banco central no responden a intereses políticos, sino a criterios técnicos orientados a la estabilidad económica del país.
El gerente también hizo énfasis en la autonomía de la junta directiva, recordando que “el único miembro que tiene un jefe es el ministro de Hacienda, quien responde directamente al presidente de la República”, mientras que los demás integrantes actúan con independencia.
Además, destacó que todas las decisiones se toman con transparencia y de cara al país, en un mensaje que busca reforzar la confianza en la institucionalidad económica en medio del ambiente de incertidumbre.
Estas declaraciones se producen en un contexto de fricciones por las políticas económicas y las decisiones en materia de tasas de interés, que han generado diferencias entre el Ejecutivo y el banco central.
El pronunciamiento reaviva el debate sobre la importancia de la independencia del Banco de la República como pilar de la estabilidad económica en Colombia.








