Érika Aponte, 26 años, que este domingo murió a manos de su pareja Cristian Camilo Rincón, se había comunicado el pasado jueves 11 de mayo a la Secretaría de las Mujer de la Alcaldía de Bogotá a denunciar el maltrato del que estaba siendo víctima.
A la mujer le fueron otorgadas medidas de protección provisionales por lo que el caso fue remitido a la Comisaría de Soacha en donde esta nueva víctima de feminicidio se había ido a vivir junto a su padre y su hijo.
Erika llevaba años de violencia.
Acudió hasta el jueves pasado a denunciar. @secredistmujer le ofreció sacarla a ella y su hijo a Casa Refugio pero no aceptó. Confió que al haberse mudado a Soacha con su padre y hermana estaba protegida.El domingo su psicopata expareja la asesinó pic.twitter.com/RpddrxieWf— Claudia López Hernández (@ClaudiaLopez) May 15, 2023
La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, dijo a través de redes sociales que las autoridades le ofrecieron a Érika trasladarla a ella y a su hijo a una Casa de Refugio (para víctimas de maltrato), pero que rechazó el ofrecimiento porque pensó que se sentía segura junto a sus familiares.
“Aunque no aceptó la casa refugio, aceptó poner la denuncia ante la Comisaría de Familia que la atendió de inmediato e impartió el mismo jueves 4 medidas de protección que informó a la Policía de Soacha, quien el mismo viernes contactó a Erika para acordar con ella su cumplimiento”, explicó.
La alcaldesa agregó que: “Nadie puede juzgar a Erika. Solo ella sabía sus circunstancias. Insistimos a todas las mujeres que no tienen porque aceptar ninguna agresión. A la primera y menor señal cuenten y pidan ayuda en la línea púrpura, en las casas de justicia o Comisarías de familia. No están solas!”.






