Luego de casi tres años de separación, un juez ordenó el divorcio entre Nicolás Petro Burgos y Daysuris Vásquez, una relación que estuvo en el centro de uno de los escándalos políticos y judiciales más sonados del país en los últimos años.
La decisión fue adoptada por el Juzgado Octavo de Familia de Oralidad de Barranquilla, que mediante fallo del 18 de diciembre de 2025 decretó la disolución del matrimonio civil celebrado en abril de 2019. La pareja se encontraba separada desde finales de 2022, antes de que Vásquez declarara ante la justicia en el proceso que involucra a Petro Burgos por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
No obstante, el fallo generó inconformidad en la defensa de Daysuris Vásquez. Su equipo jurídico confirmó que presentará una solicitud de nulidad, al considerar que no fueron notificados debidamente del proceso, lo que —según alegan— les impidió ejercer el derecho a la defensa y participar activamente en el trámite judicial.

En la sentencia, el juez abordó como uno de los puntos jurídicos el hecho de que la demandada no hubiera contestado la demanda de divorcio. Sin embargo, el despacho sostuvo que Vásquez fue notificada “en debida forma”, por lo que interpretó su silencio como aceptación de la solicitud presentada por su entonces esposo.
“La demandada se notificó en debida forma y no contestó la demanda, lo que hace entender que está de acuerdo con el divorcio y la propuesta”, señala el fallo judicial.
La demanda fue presentada por Nicolás Petro Burgos, quien argumentó no tener obligaciones alimentarias con su ex cónyuge y solicitó la liquidación de la sociedad conyugal, incluyendo una repartición equitativa de los bienes adquiridos durante el matrimonio.
Con el anuncio de la apelación, el proceso podría entrar en una nueva fase judicial, mientras continúa avanzando el caso penal que enfrenta el hijo del presidente Gustavo Petro, en el cual Daysuris Vásquez figura como testigo clave ante las autoridades.









