El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó que a partir del próximo 1 de febrero se hará efectiva la disminución en el precio de la gasolina en el país, una medida que, según afirmó, busca corregir distorsiones heredadas en el esquema de fijación del combustible.
Durante su pronunciamiento, Palma cuestionó la reacción política frente a las variaciones del precio del combustible. “A veces, la posición política del país uno no la entiende: malo si sube, malo si baja el precio”, señaló el ministro, al referirse a las críticas que ha recibido el Gobierno tanto por los incrementos pasados como por la decisión de reducirlo.
El jefe de la cartera de Minas explicó que durante años existió lo que calificó como un “precio ficticio” de la gasolina, al estar subsidiado con recursos del presupuesto nacional. “Era un precio subsidiado con el dinero de la Nación y los recursos de los colombianos. Eso hizo el gobierno pasado”, enfatizó.
Según Palma, la política de subsidios generó un impacto negativo en las finanzas públicas, por lo que el actual Gobierno tomó la decisión de sincerar los precios para evitar un mayor desbalance fiscal. En ese contexto, aseguró que la reducción anunciada se da tras avanzar en el ajuste del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
El anuncio ha generado reacciones divididas en distintos sectores, mientras algunos celebran el alivio económico para los consumidores, otros mantienen cuestionamientos sobre la política energética y su impacto en el costo de vida.
Con esta medida, el Gobierno espera enviar una señal de estabilidad en el mercado de los combustibles, al tiempo que continúa el debate nacional sobre el manejo de los subsidios y el precio de la gasolina en Colombia.








