La agroindustria de la caña en el suroccidente del país enfrenta una compleja coyuntura que pone en riesgo más de 280.000 empleos, los cuales benefician a cerca de 1,2 millones de personas en la región.
El sector, con fuerte presencia en Valle del Cauca y Cauca, atraviesa dificultades derivadas de factores económicos, sociales y de seguridad. Entre ellos se encuentran la caída del precio internacional del azúcar, la depreciación del dólar, la importación de etanol, el deterioro del orden público en zonas productivas y las afectaciones generadas por las lluvias.
Martha Betancourt, directora ejecutiva de Procaña, señaló que el aumento de las precipitaciones ha impactado la producción de sacarosa y, sumado a la baja en los precios, ha reducido los ingresos de los productores y las inversiones en programas sociales. Además, advirtió que las comunidades y trabajadores enfrentan problemáticas como inseguridad, robos y extorsiones.
Desde el sector azucarero aseguran que han recibido respaldo de autoridades locales y departamentales, pero expresan preocupación por la falta de respuestas del Gobierno nacional frente a la situación.
El llamado coincide con una protesta adelantada en Bogotá por sindicatos del sector, quienes solicitan al Ministerio de Minas y Energía soluciones frente a la sobreproducción de etanol en la región.









