El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció este martes que se abrió una investigación tras la denuncia del ministro de Justicia (e), Andrés Idárraga Franco, sobre un supuesto espionaje a su teléfono mediante el software Pegasus.
Sánchez calificó los hechos como “graves y muy delicados” y aseguró que se comunicó con Idárraga para conocer los detalles de la denuncia. Además, informó que solicitó a la Fiscalía y a la cúpula militar de Policía iniciar investigaciones internas para determinar si existió alguna operación de inteligencia o contrainteligencia vinculada a los hechos.
Idárraga denunció que el espionaje se habría realizado entre agosto y noviembre de 2025, mientras investigaba casos de corrupción dentro de las Fuerzas Militares, y que se extrajo información de su celular, incluyendo denuncias y fuentes confidenciales. Según el ministro, se registraron más de 8.700 infiltraciones al teléfono y en al menos 124 ocasiones se habría activado ilegalmente la cámara y el micrófono.
El alto funcionario señaló además que la infiltración “habría sido ordenada desde el Ministerio de Defensa”, utilizando estructuras de contrainteligencia del Ejército, lo que generó alarma por el presunto uso de recursos del Estado para seguimiento ilegal a un miembro del gabinete.
El caso abre un nuevo capítulo de tensión en el gobierno, mientras se espera que las investigaciones internas y judiciales determinen responsabilidades y posibles sanciones.









