La muerte de Valeria Afanador, la niña de 10 años que permaneció desaparecida durante 18 días en Cajicá (Cundinamarca), mantiene en alerta a las autoridades y ha generado gran conmoción en el país.
Aunque Medicina Legal aún no entrega los resultados de la necropsia, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, advirtió que existen dudas sobre las circunstancias en las que fue hallado el cuerpo de la menor.
El mandatario planteó dos hipótesis: que Valeria hubiera sufrido un accidente y permaneciera todo el tiempo en el río, o que el cuerpo hubiera sido dejado allí posteriormente, lo que reforzaría la teoría de un hecho delictivo.
“Estamos esperando el informe de necropsia. Ella está en Medicina Legal y se hará todo el trabajo forense necesario para determinar si Valeria permaneció durante 18 días en el río, lo que podría indicar un accidente, o si, como algunos creemos, el cuerpo fue colocado cerca de la institución educativa y pudo haber sido producto de un hecho delictivo”, señaló Rey.
El gobernador cuestionó la ubicación del hallazgo, en un punto que había sido inspeccionado varias veces durante la búsqueda. “Este es un río que no es caudaloso, no tiene más de 1,50 metros de profundidad ni más de siete de ancho. Allí trabajaron buzos y rescatistas, por lo que era posible encontrar el cuerpo en su momento”, afirmó.
El operativo de búsqueda contó con 200 personas, entre rescatistas, caninos, drones y carabineros, pero el hallazgo se dio de manera sorpresiva, lo que aumenta las sospechas sobre el caso.
Rey también reveló que estuvo en contacto permanente con los padres de la niña hasta poco antes de conocerse la noticia. “Hablé con Manuel, el padre de Valeria, una hora antes del hallazgo del cuerpo”, relató.
La necropsia será clave para esclarecer si la niña sufrió un accidente o si, como temen las autoridades y la comunidad, fue víctima de un delito.