Crece la preocupación entre los afiliados de la Nueva EPS ante la posibilidad de una eventual liquidación, en medio de denuncias por fallas en la atención y retrasos en la prestación de servicios de salud.
Usuarios en distintas regiones del país han manifestado su incertidumbre frente a lo que podría ocurrir con sus tratamientos, citas médicas y entrega de medicamentos. “No sabemos quién nos va a atender”, expresan pacientes, quienes temen quedar en un limbo si se concreta una decisión sobre la entidad.
El panorama se suma a la crisis que atraviesa el sistema de salud en Colombia, mientras el Gobierno y las autoridades competentes evalúan medidas frente a varias EPS con dificultades financieras. Entre tanto, miles de afiliados piden claridad y garantías para la continuidad de sus servicios médicos.









