Una nueva controversia sacude al Ministerio de Relaciones Exteriores tras conocerse que una empresa con apenas dos meses de creada terminó vinculada a un contrato por más de $8.000 millones para el manejo de sistemas tecnológicos sensibles.
Según la denuncia revelada, la firma TrustID AI SAS fue constituida el 3 de octubre de 2024 y, tan solo semanas después, terminó participando en un negocio derivado de un contrato interadministrativo por más de $10.000 millones.
El convenio inicial, identificado como el contrato 536 de 2024, fue suscrito mediante contratación directa entre la Cancillería y la entidad Aldesarrollo, evitando un proceso de licitación pública. Posteriormente, esta última subcontrató a la Unión Temporal Avance Digital, integrada por Redcomputo y la recién creada TrustID AI SAS.
De los recursos totales, cerca de $8.195 millones —equivalentes al 79 % del contrato— quedaron en manos de esta unión temporal, lo que ha generado cuestionamientos por la falta de experiencia y trayectoria de una de las empresas involucradas.
Otro de los puntos que ha llamado la atención es que, según los documentos conocidos, la compañía utilizaba un correo electrónico genérico para comunicaciones contractuales, pese a tratarse de un proyecto relacionado con plataformas tecnológicas clave como pasaportes y visas.
Hace tres meses, la Cancillería anunció la caducidad del contrato y solicitó investigaciones a los entes de control. Sin embargo, persisten las dudas sobre el avance de procesos en organismos como la Contraloría y la Procuraduría frente a este caso.









