En defensa del orden jurídico, el patrimonio público y los derechos colectivos, la Procuraduría General de la Nación inició acciones preventivas para la recuperación del Parque Santander y sus zonas de influencia, como la carrera 8ª y la calle 16, tras recibir reiteradas denuncias ciudadanas y de comerciantes turísticos sobre el microtráfico descontrolado, la invasión del espacio público por ventas informales y una grave situación de insalubridad derivada del consumo de sustancias y acumulación de desechos.
Con el objeto de garantizar el derecho a un ambiente sano y a la libre locomoción de residentes y turistas en el centro histórico de la capital. Por lo que, la procuraduría Primera Distrital llevó a cabo un riguroso seguimiento y requerimientos dirigidos a entidades como la Secretaría de Seguridad, Salud, Ambiente y la Policía Metropolitana para verificar que las autoridades competentes cumplieran con el marco normativo vigente; asimismo, mesas de trabajo articuladas con actores públicos y privados, como el Banco de la República y la Alcaldía Local de Santafé, el Ministerio Público en las que se requirió la implementación de estrategias para la contaminación auditiva, el control de habitantes de calle y el desmantelamiento de focos de inseguridad.
En consecuencia, a lo anterior, la administración Distrital aceleró la ejecución del plan “Bogotá Camina Segura”, centrando sus esfuerzos en los ejes de control urbano y distritos seguros. La acción preventiva de la Procuraduría permitió que las entidades distritales pasaran del diagnóstico a la ejecución operativa, desplegando dispositivos de reacción rápida y equipos de gestores de convivencia para mitigar dinámicas delictivas.
Por lo que, el Ministerio Público se aseguró que se realizara una estrategia coordinada que vinculó la oferta social de la Secretaría de Integración Social, con la capacidad operativa de la Policía Nacional para recuperar el orden en los puntos críticos previamente identificados por la comunidad; también recobrar las bancas y senderos peatonales, la mitigación de la contaminación auditiva causada por el uso indiscriminado de megáfonos y una reducción sensible en los índices de microtráfico.
Finalmente, el ente disciplinario continúa con su compromiso de seguir interviniendo ante las autoridades locales para asegurar que el centro de Bogotá sea un entorno seguro, salubre y apto para el disfrute de todos los ciudadanos y visitantes.









