Como es de conocimiento público, la zona del Norte de Santander ha sido la más afectada en el país por el tema de los falsos positivos, tal como lo han evidenciado en las confesiones de varios militares para poder avanzar el caso de manera rápida y vincular a altos mandos por las ejecuciones extrajudiciales cometidas entre 2007 y 2008, periodo priorizado por la JEP.
Es así como la JEP decidió tomar la primera decisión de fondo en a los “falsos positivos”, imputando por ello al general (r) del Ejército Paulino Coronado, a otros nueve militares y a un civil por 120 casos de “asesinatos y desapariciones presentadas como bajas en combate” ocurridos en el Catatumbo entre 2007 y 2008. Se trata de una subregión y un periodo priorizado por la Sala de Reconocimiento desde comienzos de este año, pues ya se contaba con avances en la jurisdicción ordinaria y se contó también con las confesiones de varios militares que se sometieron a la justicia especial.
Con esta acción, la JEP hace su primer auto de imputación de por lo menos seis que anunció para la priorización que estableció frente a investigar los falsos positivos que consisten en unos 120 asesinatos y 24 desapariciones forzadas ocurridas en la convulsa región del Catatumbo y atribuibles al Ejército. “Las desapariciones forzadas y los asesinatos tenían una misma finalidad: responder a la presión por bajas, ‘a como diera lugar’”, dijo la magistrada Catalina Díaz, una de las relatoras del macrocaso 03, quien señaló que las víctimas fueron seleccionadas a través de actividades irregulares de inteligencia.
De esta manera fueron imputados:
El brigadier general (r) Paulino Coronado Gámez, quien fue el comandante de la Brigada 30.
El Coronel Santiago Herrera Fajardo, antiguo comandante de la Brigada Móvil 15 (BRIM15
El Coronel Rubén Darío Castro Gómez, antiguo comandante de la Brigada Móvil 15 (BRIM15)
El Teniente coronel Álvaro Diego Tamayo Hoyos, antiguo comandante del Batallón de Infantería No. 15 ‘General Francisco de Paula Santander’ (BISAN) de Ocaña.
El Teniente coronel Gabriel de Jesús Rincón Amado, exoficial de operaciones de la BRIM15.
El Mayor Juan Carlos Chaparro Chaparro, excomandante del BISAN.
De igual manera fueron imputados los antiguos oficiales de inteligencia de la Central de Inteligencia de Ocaña (CIOCA):
El Capitán Daladier Rivera Jácome y al sargento segundo Rafael Antonio Urbano Muñoz.
El Sargento segundo Sandro Mauricio Pérez Contreras quien fue jefe de la sección de inteligencia del BISAN.
El Cabo Primero Néstor Guillermo Gutiérrez Salazar, excomandante de escuadra en la BRIM15.
El Cabo Tercero civil Alexander Carretero Díaz, quien trabajó como colaborador de las dos estructuras militares.
La Sala de Reconocimiento les imputó a los once les imputó el crimen de guerra de homicidio en persona protegida y crímenes de lesa humanidad de asesinato, y desaparición forzada.
D.A.






