El corregimiento de Yatí, en Magangué (Bolívar), lamenta la pérdida de Sebastián Loaiza Tobio, de 40 años, quien se convirtió en el primer ciudadano colombiano fallecido tras la escalada militar que enfrenta a Irán, Estados Unidos e Israel.
Exsoldado profesional de las Fuerzas Militares de Colombia, Loaiza se había establecido en los Emiratos Árabes Unidos desde 2014, donde trabajaba como especialista en seguridad privada de alto nivel. Según versiones familiares, falleció durante un ataque contra el Burj Khalifa en Dubái, presuntamente ejecutado por Irán como represalia por operaciones militares estadounidenses en la región.
La notificación oficial de su muerte fue recibida por sus familiares la noche del domingo 1 de marzo, y aunque la Cancillería colombiana aún no ha emitido un pronunciamiento formal, allegados sostienen que el deceso fue consecuencia directa de los bombardeos en la capital emiratí.
Conocido cariñosamente como «Chiqui», era el menor de tres hermanos y había dedicado su vida al servicio militar y luego a garantizar la seguridad de otros en el extranjero. Actualmente, la familia gestiona la repatriación de sus restos, mientras la comunidad de Yatí despide a un hombre que encontró un trágico final trabajando lejos de su patria, en medio de un conflicto internacional que lo involucró indirectamente.









