Los bolsillos de los colombianos sienten nuevamente la presión del precio de los combustibles. Desde hoy, la gasolina sube en promedio $375 por galón y el diésel aumenta $81, confirmó la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).
Con este ajuste, el precio promedio de la gasolina en ciudades como Bogotá, Cali y Villavicencio se sitúa por encima de los $15.800 por galón, mientras que el ACPM alcanza los $11.082. En Bogotá, por ejemplo, los conductores pagan $15.891, en Medellín $15.811 y en Cali $15.900, consolidando estas urbes como las más costosas del país para movilizarse en vehículo particular.
En contraste, localidades fronterizas como Cúcuta y Pasto mantienen precios más bajos debido a condiciones especiales, aunque los ciudadanos de estas regiones también sienten las variaciones recientes en los costos de transporte y productos básicos.
El aumento revierte parcialmente la reducción anunciada hace pocas semanas por el Ministerio de Minas, generando críticas y cuestionamientos sobre la estabilidad de la política de precios de combustibles en el país. La Creg aclaró que el incremento obedece a la metodología vigente definida por el Gobierno Nacional, en línea con las resoluciones que regulan el comportamiento del mercado de combustibles.
Especialistas advierten que estos cambios no solo afectan directamente el transporte privado, sino que también se trasladan rápidamente al precio de bienes y servicios, reactivando el debate sobre el impacto inflacionario y el costo de vida en Colombia.
Para miles de colombianos que dependen de su vehículo para trabajar o trasladarse diariamente, cada ajuste representa un reto adicional en el presupuesto familiar, en un contexto económico donde la volatilidad de los combustibles se traduce de inmediato en el día a día.









