Una nueva evidencia clave acaba de salir a flote, en el marco del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Se trata de los extractos bancarios de una de las cuentas del empresario Luis Eduardo López Rosero.
En febrero pasado, el diario capitalino El Tiempo reveló en primicia su nombre y nexo con la firma Impoamericana Roger SAS y con el turbio contrato de adquisición de 40 carrotanques, López Rosero y su entorno borraron fotos y datos en redes sociales.
Además, en la única entrevista que hasta ahora ha dado a medios, le dijo a ese mismo medio que él y una de sus hijas le prestaron plata a Roger Pastas Fuertes (su trabajador) para adquirir los vehículos y por eso aparece gestionando su ensamblaje.
Pero, ese medio de comunicación siguió investigando y concluyó que, para esa fecha, López Rosero aseguró haber recibido una llamada de Sneyder Pinilla, entonces subdirector de atención de desastres.
“En la comunicación, Pinilla habría dado el contacto de un abogado y dicho: ‘Tenemos problemas’”, señaló una fuente enterada a El Tiempo.
Lo concreto es que el empresario pastuso –viejo contratista de la UNGRD– es ahora piedra angular de la investigación por el contrato de 46.800 millones de pesos de los carrotanques que este diario reveló.
El jueves, 30 de mayo, López Rosero rindió una declaración de más de 10 horas (con dos recesos) en la que terminó admitiendo su participación en el caso.
Confirmó, que no fue aleatorio –como dijo Olmedo López, ex director de la UNGRD– que las tres firmas que ofertaron los carrotanques estén ligadas a él.
Impoamericana Roger SAS aparece a nombre de su trabajador (testaferro) Roger Pastas. Un joven de 27 años, estudiante de veterinaria, que apenas modula algunas palabras cuando le preguntan sobre el caso.
La otra, Brand Sas, es de Sandra Brand Pantoja, esposa de López Rosero. Y la tercera, Luket SAS, es del empresario pastuso. Pero hay una cuarta empresa que llevó a López Rosero a colaborar con la justicia: Kalmo SAS.
Los extractos y bolsas
Se trata de una firma, donde figura su hija Karen, que aparece recibiendo uno de los desembolsos del opaco negocio. A cambio de desligar del caso a su esposa e hija (a quienes califica como terceras de buena fe), López Rosero entregó datos sobre cómo se ‘cocinó’ el contrato y mencionó a un asesor de Olmedo López.
Se refiere a Pedro Rodríguez, también de Nariño y exjefe jurídico de la gobernación de Camilo Romero (Alianza Verde).
Además de los tiquetes de viajes a Bogotá, López Rosero le dio a la Fiscalía los extractos bancarios de los desembolsos del soborno.
El prestamista
Y aseguró que fueron desembolsados entre enero y febrero pasado. Por eso, se descarta que haya sido la partida que, según Olmedo López y Sneyder Pinilla, se usó para entregarles 4 mil millones de pesos a los presidentes de Senado, Ivan Name (Alianza Verde), y de Cámara, Andrés Calle (Liberal cercano al Gobierno Petro).
Desde un principio, Sneyder Pinilla dijo que un contratista le prestó la plata mientras salía el negocio de los carrotanques. Ahora, él y Olmedo López tendrán que revelar quién es el supuesto prestamista y probar el giro de la plata.









