La celebración de la Semana Santa comienza con un profundo llamado a la fe, la reflexión y la esperanza, teniendo como punto de partida el Domingo de Ramos, una de las fechas más significativas para la Iglesia Católica.
En Barranquilla, cientos de feligreses se preparan para participar en las eucaristías que marcan el inicio de esta conmemoración. En la Catedral Metropolitana María Reina, la jornada litúrgica comienza desde las 7:30 de la mañana con la tradicional bendición de los ramos. Por su parte, en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, las celebraciones están programadas a las 7:00 a.m., 11:00 a.m. y 6:00 p.m.
El Domingo de Ramos recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, un momento que simboliza la proclamación del Mesías por parte del pueblo, quienes agitaban palmas como signo de victoria, fe y esperanza. Sin embargo, más allá del acto simbólico, la Iglesia invita a los creyentes a vivir este día como un espacio de transformación interior.
El sacerdote Juan David Rendón, párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, explicó que este tiempo litúrgico representa una oportunidad para dejar atrás la violencia, el egoísmo y la indiferencia, y dar paso a una vida centrada en el amor, el perdón y la reconciliación.
“La Semana Santa es un llamado a desarmarnos, a construir relaciones basadas en la solidaridad y la caridad, y a vivir una fe que no se quede en palabras, sino que se traduzca en acciones concretas”, expresó.
Durante esta semana, los fieles están invitados a participar en diversas actividades religiosas que culminan con el Triduo Pascual, considerado el momento más importante de la celebración, en el que se conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret.
De esta manera, entre oraciones, ramos y actos de fe, la comunidad católica inicia un camino espiritual que busca renovar el corazón y fortalecer los lazos de fraternidad, en una apuesta por vivir una fe activa, comprometida y llena de esperanza.









