Habitantes del sector ubicado en la carrera 42G con calle 82 denunciaron una situación que, aseguran, pone en riesgo la seguridad y calidad de vida de la comunidad, debido al crecimiento descontrolado de árboles frente a dos viviendas del área.
Según los residentes, se trata de un árbol de mango y otro de almendra que han alcanzado gran altura, generando múltiples afectaciones en la zona. Entre las principales preocupaciones se encuentran la obstrucción del alumbrado público, interferencias en redes eléctricas y de telecomunicaciones, así como el riesgo de que estos espacios sean utilizados por delincuentes para esconderse.

Los vecinos afirman que han intentado dialogar con los ocupantes de las viviendas, sin obtener solución. Además, señalan que los inmuebles funcionarían como casas de paso, lo que —según indican— ha dificultado aún más la atención a la problemática.
“Sentimos que están esperando a que ocurra una tragedia para tomar medidas”, expresó uno de los afectados, quien también alertó sobre daños constantes en el servicio de energía y televisión debido al contacto de las ramas con el cableado.

La comunidad hizo un llamado a las autoridades distritales y empresas de servicios públicos para que realicen una inspección urgente y adopten las acciones necesarias que permitan mitigar los riesgos.
Hasta el momento, no se ha conocido un pronunciamiento oficial sobre esta situación.









