Por: Yasher Bolívar Pérez
Álvaro Arbeloa inició oficialmente una nueva etapa en su carrera al ser presentado como entrenador del Real Madrid, un rol que definió como uno de los días más especiales de su vida en el club. Con casi dos décadas ligadas a la institución, el técnico español reconoció el peso histórico del cargo y dejó claro que lo asume con plena conciencia de la exigencia que implica dirigir al que considera “el mejor club del mundo”, una responsabilidad que afronta con entusiasmo y compromiso.
El nuevo orientador explicó que la decisión se produjo tras el acuerdo entre la directiva y Xabi Alonso para separar caminos, una situación que vivió de manera cercana por la relación personal y profesional que mantiene con el exentrenador. Arbeloa destacó ese vínculo de respeto y amistad, subrayando que su llegada al banquillo no rompe una historia compartida, sino que abre un nuevo capítulo marcado por la confianza del club en su proyecto.
El debut de Arbeloa será inmediato, este miércoles, cuando el Real Madrid visite al Albacete por los octavos de final de la Copa del Rey. Será el primer examen de una etapa que comienza entre expectativas altas y urgencias competitivas, en la que el técnico buscará imprimir su sello sin perder de vista el legado y la presión constante que acompañan al escudo blanco.









