Por: Yasher Bolívar Pérez
Álvaro Arbeloa salió al paso de las críticas en torno a Kylian Mbappé y su encaje en el Real Madrid, defendiendo con firmeza el valor del delantero francés en la estructura del equipo. En la previa del duelo ante el Bayern Múnich por Champions League, el técnico fue claro: contar con Mbappé no es un problema, sino un privilegio. “Sabe perfectamente lo que es el Real Madrid”, afirmó, subrayando no solo el talento del jugador, sino también su compromiso con un club cuya exigencia no admite términos medios.
El debate sobre el equilibrio táctico tras el regreso de Mbappé a la titularidad, luego de la derrota ante Mallorca, no inquieta al entrenador blanco. Arbeloa, lejos de alimentar dudas, reivindicó la riqueza de tener perfiles distintos en ataque y la necesidad de gestionarlos con inteligencia. En esa misma línea, extendió su reflexión a figuras como Jude Bellingham, de quien aseguró que eleva el nivel colectivo, y a la conexión con jugadores como Vinícius, entendida como un elemento clave para potenciar el rendimiento individual dentro de una estructura altamente competitiva.
Con la mirada puesta en el Bayern, Arbeloa trazó un diagnóstico preciso de un rival “agresivo, valiente y completo”, capaz de imponer condiciones tanto en defensa como en ataque. Sin embargo, más allá del análisis, el mensaje interno parece claro: en el Real Madrid no hay margen para la duda tras una derrota. El foco se traslada de inmediato al siguiente desafío, en este caso, una eliminatoria que exige máxima concentración. Porque en el ecosistema blanco, perder incomoda, pero reaccionar no es opcional: es una obligación.









