La Selección Colombia inicia el 2026 enfrentando el desafío más grande de su historia reciente: trascender en un Mundial y superar, por primera vez, la barrera de los cuartos de final. Con la clasificación asegurada desde 2025 y un rendimiento que la ubica entre las selecciones más sólidas del continente, el combinado nacional llega a la cita de Estados Unidos, México y Canadá con una meta clara: competir por el título.
El cierre de 2025 dejó señales contundentes. Colombia disputó diez partidos, de los cuales solo perdió uno, ganó cinco y empató cuatro, con un balance de 22 goles a favor y apenas 9 en contra. Además, completó nueve encuentros consecutivos sin derrota, consolidando una base competitiva que hoy ilusiona a cuerpo técnico, dirigentes y afición.
Un equipo que ya demostró carácter
El impulso anímico viene respaldado por resultados de peso. El subcampeonato de la Copa América 2024 y el tercer lugar en la Eliminatoria confirmaron que Colombia dejó atrás la irregularidad de ciclos anteriores y se posicionó nuevamente entre las selecciones protagonistas de la región.
En el plano individual, Luis Díaz fue el máximo goleador del equipo en 2025 con cinco anotaciones, mientras que James Rodríguez se consolidó como el eje del plantel: disputó los diez partidos del año y lideró las asistencias, también con cinco, siendo el único jugador presente en todos los encuentros.
Un grupo exigente y un calendario definido
Para el Mundial 2026, Colombia quedó ubicada en el Grupo K, uno de los más atractivos del torneo. Compartirá zona con Portugal, liderada por Cristiano Ronaldo y candidata al título; Uzbekistán; y el ganador del repechaje intercontinental entre Congo, Jamaica y Nueva Caledonia, que se definirá en marzo.
El debut será el 17 de junio en Ciudad de México, ante Uzbekistán. Luego enfrentará al equipo proveniente del repechaje el 23 de junio en Guadalajara, y cerrará la fase de grupos el 27 de junio en Miami frente a Portugal, en lo que ya es considerado uno de los partidos más esperados del torneo y el de mayor demanda de entradas del grupo.

El camino a la fase final
Según el sistema de competencia, el primero del Grupo K avanzará a los dieciseisavos de final para enfrentar a uno de los mejores terceros de otros grupos, mientras que el segundo jugará contra el segundo del Grupo L, donde figuran selecciones como Inglaterra, Croacia o Ghana. Incluso una clasificación como tercero mantendría viva la opción de avanzar a la fase eliminatoria.
De allí en adelante, el reto será sostener el nivel en octavos, cuartos, semifinales y la gran final, una instancia que Colombia nunca ha disputado y que hoy se plantea como objetivo explícito dentro del proyecto deportivo.
Preparación con rivales de élite
Antes del Mundial, la Selección tendrá una preparación exigente. En marzo, disputará dos amistosos ante Croacia y Francia, mientras que entre el 1 y el 9 de junio jugará otros dos encuentros de preparación frente a rivales aún por definir.
Tras el Mundial, el calendario internacional continuará con dos ventanas adicionales en septiembre, octubre y noviembre, con seis partidos que podrían corresponder a amistosos o a una eventual Liga de Naciones de la Conmebol, aún en estudio.

El desafío definitivo
Con una base consolidada, referentes en plenitud y resultados que respaldan el proceso, Colombia llega al Mundial 2026 con más argumentos que nunca para hacer historia. El reto ya no es solo competir, sino demostrar que el techo alcanzado en Brasil 2014 puede superarse.
El 2026 marcará si esta generación logra convertir la ilusión en realidad y escribir la página más grande del fútbol colombiano.









