Por: Yasher Bolívar Pérez
La selección femenina Sub-20 de Colombia selló su clasificación a la ronda definitiva del Sudamericano como líder del Grupo A, tras empatar sin goles ante Paraguay en la última jornada de la fase inicial. Con ocho puntos, producto de dos victorias y dos empates, el equipo nacional mantuvo el invicto y confirmó su regularidad en el certamen continental.
El duelo frente al conjunto anfitrión fue cerrado y de alta intensidad, con una disputa constante en la mitad del campo y pocas concesiones defensivas. Aunque el marcador no se movió, Colombia mostró orden táctico y solidez colectiva, priorizando el equilibrio y la gestión del resultado en un partido que exigía concentración y disciplina estratégica.
Más allá del empate, el balance es favorable: liderazgo, consistencia y una defensa que ha sabido responder en momentos determinantes. El combinado tricolor llega a la siguiente fase con argumentos futbolísticos y confianza competitiva, consciente de que el margen de error se reduce, pero también de que ha construido una base sólida para aspirar a metas mayores en el torneo.









