Por: Yasher Bolívar Pérez
Luka Doncic volvió a ser determinante para los Lakers, que sumaron su segunda victoria en tres días ante unos Memphis Grizzlies mermados y sin respuestas en los momentos decisivos. Con una actuación completa, el esloveno lideró un parcial final que inclinó el partido y confirmó su influencia absoluta en el cierre de los encuentros, bien acompañado por un LeBron James que aportó liderazgo y claridad en la dirección del juego.
En Phoenix, el desenlace fue aún más dramático. Devin Booker firmó el triple decisivo sobre la bocina para darle a los Suns un triunfo reparador frente a Oklahoma City, líder del Oeste. El lanzamiento, único acierto exterior de Booker en la noche, simbolizó una revancha deportiva y recordó que, incluso ante equipos dominantes, el talento individual sigue marcando la diferencia en los momentos límite.
La jornada también dejó un respiro para los Brooklyn Nets, que cortaron su mala racha con una victoria sólida ante unos Denver Nuggets sin Nikola Jokic. El triunfo, celebrado en casa y bajo la dirección de Jordi Fernández, ofreció alivio en una temporada irregular y confirmó que, en una NBA marcada por la ausencia de estrellas y la exigencia constante, cada victoria puede redefinir el ánimo y el rumbo inmediato de una franquicia.









