Por: Yasher Bolívar Pérez
La muerte del joven futbolista Santiago Castrillón continúa generando reacciones en el entorno deportivo, esta vez con la voz de Radamel Falcao García, referente de Millonarios, quien expresó públicamente su pesar por la pérdida del juvenil. A través de un mensaje cargado de sensibilidad, el delantero describió a Castrillón como un “compañero lleno de sueños” y con un “futuro brillante”, resaltando no solo su talento, sino la proyección humana y profesional que representaba dentro del club.
El pronunciamiento de Falcao no se limitó a la despedida, sino que también proyectó un compromiso simbólico: honrar la memoria del joven en cada partido. En sus palabras, el dolor colectivo se transforma en una promesa de continuidad, en la que el legado del jugador trasciende su ausencia física. Este tipo de mensajes, provenientes de figuras de alto perfil, contribuyen a dimensionar el impacto emocional que la pérdida ha tenido en el vestuario y en la comunidad futbolística en general.
Castrillón, de 18 años, falleció tras sufrir un colapso durante un partido del Torneo Nacional Sub-20 frente a Santa Fe. A pesar de la rápida atención médica y su traslado a un centro especializado en Bogotá, no logró recuperarse. Su historia, marcada por el esfuerzo formativo desde 2021 en Millonarios y su rol como volante creativo, deja abierta una reflexión más amplia sobre el acompañamiento médico en el deporte juvenil y, al mismo tiempo, instala un duelo que trasciende lo competitivo para situarse en lo profundamente humano.





