Por: Yasher Bolívar Pérez
La selección de Irán podría no disputar sus partidos del Mundial 2026 en Estados Unidos, como estaba previsto. La federación del país asiático ya inició gestiones ante la FIFA para trasladar sus encuentros a México, en medio de tensiones políticas y problemas logísticos que han encendido las alarmas a pocos meses del torneo.
El principal obstáculo gira en torno a la falta de garantías por parte del gobierno estadounidense. Desde la delegación iraní han denunciado dificultades con la emisión de visas y el apoyo necesario para su participación. Incluso, desde el entorno del equipo aseguran que existen preocupaciones por la seguridad, lo que ha llevado a plantear abiertamente la opción de cambiar de sede para sus compromisos.
Irán comparte el grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, y tenía programados todos sus partidos en territorio estadounidense. Sin embargo, mientras avanzan las conversaciones con la FIFA, México aparece como la alternativa más viable. La decisión final aún está en manos de las autoridades deportivas iraníes, pero el caso deja en evidencia cómo la política sigue influyendo en el desarrollo de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.









