Por: Yasher Bolívar Pérez
El Carlos Belmonte vivió una noche para la historia. Albacete derrotó 3-2 al Real Madrid y lo dejó eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey, en un partido cargado de emoción, entrega y épica. Jefté Betancor fue el gran héroe del encuentro al marcar dos goles, incluido el definitivo en el minuto 94, que hizo estallar de alegría a una afición que nunca dejó de creer.
El conjunto manchego golpeó primero con un cabezazo de Javi Villar, pero el Madrid reaccionó antes del descanso gracias a Franco Mastantuono. En la segunda mitad, cuando el partido parecía inclinarse por la jerarquía blanca, Albacete volvió a adelantarse con un potente remate de Jefté. Gonzalo García empató en el 90 y parecía forzar la prórroga, pero el destino tenía guardado un último capítulo inolvidable.
En una contra fulminante y con el estadio en vilo, Jefté apareció nuevamente para definir con sangre fría y sellar la clasificación del Albacete, que logró así su primera victoria oficial ante el Real Madrid. La hazaña, además, marcó el amargo debut de Álvaro Arbeloa como entrenador del conjunto blanco y confirmó una de las grandes sorpresas de esta edición del torneo.









