Los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 cerraron su edición italiana con una ceremonia al aire libre en la antigua Arena de Verona, celebrando el arte y los logros deportivos en unos Juegos que han sido elogiados como modelo de organización y sostenibilidad.
La ceremonia de clausura, titulada “Belleza en acción”, contó con presentaciones del destacado bailarín de ballet Roberto Bolle, quien realizó una rutina aérea, y un homenaje a la ópera y la música electrónica del DJ y productor Gabry Ponte. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, presente en el evento, destacó en redes sociales el orgullo nacional por la organización de unos Juegos que, según ella, han “dado prestigio a toda la nación”.
Los Juegos, organizados en conjunto por Milán y Cortina d’Ampezzo, se desarrollaron a lo largo del norte de Italia y finalizaron con un récord histórico para el país, que logró 30 medallas. La presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, resaltó que esta edición estableció un estándar muy alto para futuros Juegos y agradeció a Italia por “estos Juegos mágicos”.
A pesar del éxito deportivo, el cierre también estuvo marcado por protestas. Cientos de personas marcharon por Verona, bajo la consigna “¿Olimpiadas? ¡No, gracias!”, para denunciar los costos de la vivienda y los impactos ambientales del evento, como la construcción sobre terrenos frágiles y la perturbación de bosques.
La seguridad fue estricta alrededor de la Arena, con barreras para controlar el acceso y helicópteros sobrevolando la zona, dado que el anfiteatro romano, de 2.000 años de antigüedad, es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad y escenario icónico de la obra de William Shakespeare “Romeo y Julieta”.
Con este cierre, la antorcha olímpica pasa ahora a los Alpes franceses, sede de los Juegos de Invierno 2030, mientras el COI evalúa replicar el modelo de utilizar instalaciones deportivas existentes para reducir el impacto ambiental y social.









