Por: Wilder Molina Colina.
Gran lección de fútbol y goles, fueron los argumentos del Atlético Junior a Nacional, en los dos juegos de la final. El título lo aseguró el cuadro barranquillero con la goleada como local 3-0 y en el Atanasio Girardot de Medellín, jugó un buen cotejo, para confirmarse como el mejor club de Colombia.
Junior hizo méritos, no le respetó las charreteras al encopetado Nacional, que debió resignarse frente a sus seguidores.
Los Tiburones, después de cumplir una regular fase eliminatoria, en los play off, levantó frente a Caldas, Santa Fe y Nacional, líquido uno a uno, los fue dejando en el camino, hasta conquistar la estrella 12 en la historia del rentado nacional.
Lo difícil, lo hizo fácil Junior. Su cuerpo técnico y jugadores se mentalizaron y rompieron todos los cálculos, por eso celebran con orgullo la hazaña.
Junior es un campeón con honores, necesitó de las cualidades de sus integrantes, fueron unos guerreros, especialmente los defensores. Todo el fútbol acumulado lo sacaron en el momento preciso, con categoría y seguridad, tal y como la afición les pedía, estuvieron bien guiados por el técnico uruguayo Alfredo Arias. Los Tiburones lograron su tope futbolistico en el momento esperado, para rematar con altura el certamen.
No solo se celebra el título conquistado, también el Botín de Oro como goleador de Luis Fernando Muriel, con 13 conquistas.
A Junior le corresponde ahora recuperarse del bajón que tuvo recientemente en Copa Libertadores para el 2027, el título le da la revancha de volver al certamen internacional, el objetivo es que se destaque. Van a llegar refuerzos en defensa, medio Campo y ataque, ya comenzaron los diálogos entre cuerpo técnico y directivos del onceno bicampeón.









